El motor económico de Gran Canaria ha cerrado diciembre de 2025 consolidando a San Bartolomé de Tirajana como el referente absoluto de rentabilidad en el archipiélago en viviendas vacacionales. Con un inventario de 42.819 plazas totales en la isla, el municipio acapara el 36 por ciento de la oferta, una cifra que duplica la capacidad de la capital, Las Palmas (21 por ciento), y supera con holgura a Mogán (18 por ciento). Este dominio en el volumen de camas se traduce en una presión alcista sobre las tarifas, situando a San Bartolomé a la cabeza de la isla con una tarifa media diaria de 189 euros, lo que eleva significativamente el promedio insular de 154 euros.
La comparativa entre municipios revela una jerarquía de precios muy marcada en el sur. Mientras San Bartolomé de Tirajana roza la barrera de los 200 euros, Mogán mantiene una posición sólida con 165 euros de media, situándose por encima de otros destinos del litoral. En la capital, Las Palmas, el precio medio cae hasta los 123 euros, evidenciando una diferencia de 66 euros por noche respecto al principal núcleo turístico del sur. Otros municipios que logran posicionarse en la zona alta de la tabla son Santa Brígida con 177 euros, Vega de San Mateo con 176 euros y Firgas con 173 euros, impulsados probablemente por una oferta de turismo rural y de nicho.
En el resto de la geografía insular, los precios fluctúan notablemente. Municipios como Arucas (163 euros) y Moya (156 euros) se mantienen por encima de la media, mientras que en el sureste y el norte profundo las cifras son más moderadas. Santa Lucía de Tirajana registra la tarifa más baja de la tabla con 99 euros, seguida de Artenara con 104 euros, Gáldar con 110 euros e Ingenio con 112 euros. El análisis de plazas confirma que, pese a los esfuerzos por diversificar el destino, el 75 por ciento de la actividad alojativa y del volumen de ingresos por pernoctación sigue concentrada entre San Bartolomé de Tirajana, Mogán y la capital.














