Las empresas del sur de Gran Canaria isla aterrizan en menos de un mes en la capital alemana tras un cierre de 2025 dulce para la Feria ITB de Berlón: aunque diciembre mostró descensos generalizados en comparación con el récord histórico de 2024, el balance anual confirma una resiliencia estructural. La feria berlinesa, que se desarrolla del 3 al 5 de marzo de 2026 es el tablero estratégico para blindar la recuperación de un mercado alemán que, pese a contraerse un 13,4% en el último mes del año, cerró el ejercicio con un crecimiento acumulado del 1,75%.
La jerarquía de los mercados emisores en Gran Canaria ha cristalizado en un ranking que lidera, por primera vez con tal contundencia, el Reino Unido, superando la barrera del millón de visitantes (1.072.132, un +1,46%). Alemania se mantiene como el segundo pilar fundamental con 918.818 turistas, seguida de unos mercados nórdicos que, pese a su peso histórico de 838.027 llegadas, muestran síntomas de fatiga con un retroceso anual del 2,78%. Este desplazamiento en las cuotas de mercado obliga a la delegación canaria en Berlín a renegociar con los turoperadores germanos bajo una nueva premisa: el turista alemán ya no es el más numeroso, pero sigue siendo el "cliente premium" por su gasto medio y estancias prolongadas.
La estrategia para 2026 se apoya en un optimismo tecnológico fundamentado. Con un modelo de predicción ARDL que presume de un margen de error de apenas el 1,96%, las proyecciones muestran una ocupación hotelera que rozará el 80% en marzo y abril. Estos datos son vitales para convencer a gigantes como TUI de que la demanda se mantiene firme, especialmente ante la emergencia de mercados sorpresa. El crecimiento exponencial del 43% del mercado francés en diciembre y el empuje del 9% de los países del Este de Europa señalan que Gran Canaria está logrando diversificar su riesgo, compensando la volatilidad de los mercados tradicionales con una nueva base de visitantes de alto crecimiento.
El verdadero giro narrativo en esta ITB es la transformación de la conectividad en ingresos tangibles. Mientras mercados como el italiano disparan su presencia un 17,33% y los Países Bajos consolidan un sólido +7,05%, Gran Canaria busca en Berlín proteger sus 6.800 millones de euros de facturación anual. El desafío para los próximos tres días será gestionar la disparidad entre las búsquedas digitales —que muestran un interés creciente para la primavera— y la realidad de unas reservas de vuelos que fluctúan. Para Gran Canaria, la ITB de 2026 no es solo una efeméride; es la validación de que su ingeniería económica puede sostener un destino maduro en la vanguardia de la rentabilidad europea, sorteando incluso el listón inalcanzable que dejó el histórico diciembre de 2024.















