Mientras el ruido político y regulatorio sacude otros mercados, el sur de Gran Canaria respira un optimismo pragmático respaldado por los datos de Savills. El sentimiento de los grandes inversores europeos para este 2026 es cristalino: el 73% de los fondos que gestionan el patrimonio inmobiliario del continente planean ser compradores netos de hoteles durante este ejercicio. Para un destino como Maspalomas o Meloneras, esta cifra no es solo una estadística, es un imán para el capital institucional que busca rendimientos estables entre el 6% y el 8% anual.
David Kellett, director de mercados de capitales hoteleros para EMEA en Savills, añadió, ha lanzado la idea clave sobre lo que buscan los fondos en destinos como el sur de Gran Canaria: "a calidad seguirá siendo primordial, tanto en términos de los activos inmobiliarios subyacentes como de la solidez de la plataforma operativa, mientras que los inversores buscarán ser cada vez más selectivos y, a menudo, contrarios a la tendencia en su selección de mercados y activos".
La tendencia en el litoral grancanario se alinea perfectamente con las preferencias del mercado: el 60% de los inversores pone el foco en el lujo, seguido muy de cerca por un 53% que apuesta por los resorts y propiedades de ocio. En el Sur, esto se traduce en una presión compradora sobre activos de primera línea que ofrecen esa "resiliencia operativa" que tanto demanda el mercado actual. Los fondos no solo vienen a comprar, vienen a transformar bajo el modelo de "valor añadido": adquirir hoteles de tres o cuatro estrellas para elevarlos a la categoría de cinco estrellas o gran lujo.
El inversor de 2026 ha dejado de mirar solo la ocupación para obsesionarse con la eficiencia operativa y la huella de carbono. La renovación de sistemas de aire acondicionado y el aislamiento térmico —cruciales en un clima como el canario para reducir costes energéticos— se han convertido en requisitos para acceder a los cada vez más frecuentes "préstamos verdes". Aquellos propietarios en el Sur que ejecuten planes de modernización disciplinados son los que, según Savills, lograrán esas Tasas Internas de Retorno (TIR) superiores al 15% en el momento de la salida.
La conclusión para el mercado local es que la calidad ha pasado de ser un eslogan a ser una condición de supervivencia financiera. Como señala la consultora, el mercado se ha vuelto "selectivo", y los ganadores en Gran Canaria serán aquellos que logren combinar una plataforma operativa sólida con activos inmobiliarios de primer nivel. Con compradores dispuestos y una oferta que empieza a renovarse, el sur de la isla se consolida como el tablero donde los grandes gestores de activos prefieren jugar a largo plazo.














