El sector del transporte público en el principal motor turístico de Gran Canaria se prepara para una renovación de su plantilla operativa. El Ayuntamiento de la Villa de San Bartolomé de Tirajana ha oficializado la convocatoria de las pruebas de aptitud para la obtención del permiso municipal de conductor de auto-taxi. El anuncio marca el inicio de un proceso administrativo riguroso destinado a profesionalizar el servicio en un municipio que soporta una presión turística constante.
La prueba de aptitud no será un mero trámite. El consistorio ha diseñado un examen dividido en dos grandes bloques que pretenden asegurar que el futuro conductor no solo sepa manejar un vehículo, sino que actúe como un embajador del municipio. La primera parte consiste en un test psicotécnico eliminatorio, diseñado para evaluar la idoneidad clínica y el comportamiento social del aspirante de cara al usuario.
El segundo bloque, de carácter teórico, exigirá un conocimiento profundo de la geografía y la cultura local. Los candidatos deberán responder preguntas sobre la historia de la Villa de San Bartolomé de Tirajana, su callejero, la ubicación de los principales hoteles, centros hospitalarios e itinerarios más directos. Junto a ello, se incluye una prueba de inglés obligatoria. Este apartado, aunque con una valoración independiente, es requisito imprescindible para aprobar: el conductor debe ser capaz de manejar saludos, fechas, precios y direcciones en la lengua de Shakespeare para atender a la masa de turistas que transita por Maspalomas.
El Tribunal Calificador ha prohibido terminantemente el uso de cualquier dispositivo electrónico durante la realización de las pruebas, desde teléfonos móviles hasta relojes inteligentes (smartwatches), bajo pena de expulsión inmediata. El sistema de corrección también penaliza el azar: por cada tres respuestas erróneas se descontará una correcta, una medida que busca premiar el conocimiento real frente a la improvisación.
Una vez finalizadas las pruebas y publicados los listados provisionales de "aptos", se abrirá un periodo de alegaciones de diez días antes de la resolución definitiva. Aquellos que superen todos los hitos podrán solicitar finalmente su certificado habilitante, un documento que les abrirá las puertas de una de las profesiones con más solera y demanda en el sur de la isla, integrándose en un servicio que se rige por la nueva Ordenanza Municipal aprobada en 2023.














