En el tablero de ajedrez que es el urbanismo de San Bartolomé de Tirajana —el municipio turístico más rico de Canarias y sede de la joya de la corona, Maspalomas—, las victorias no siempre se miden en nuevos resorts de cinco estrellas. A veces, el éxito se encuentra en la legalización de lo que ya existe.
El pasado 6 de marzo de 2026, se dio un paso decisivo para la estabilidad de un núcleo poblacional que, hasta ahora, vivía en el limbo administrativo: Lomo de Los Palmitos. La Comisión de Evaluación Ambiental del Ayuntamiento ha dado luz verde al Informe Ambiental Estratégico para una modificación menor del Plan General (PGOU). El objetivo es ambicioso en lo social aunque modesto en lo técnico: reconocer y "regenerar" un asentamiento que ha ido creciendo de forma orgánica —o "colonizadora", en lenguaje administrativo— al noroeste de El Tablero.
Para la Asociación Pilancones de Ayagaures, promotora de la medida, este acuerdo representa el fin de una era de incertidumbre. No se trata de construir una nueva ciudad, sino de "recomponer las relaciones" de un espacio que ya es residencia permanente para cientos de familias que sostienen, en gran medida, la industria de servicios del sur de la isla. Sin embargo, la crónica de esta aprobación no está exenta de las típicas fricciones de la burocracia española.
El informe revela un mapa de respuestas dispar entre las administraciones consultadas. El Ministerio de Defensa, con su habitual celo por la soberanía del espacio, emitió inicialmente un informe desfavorable, alegando falta de tiempo para analizar el impacto. Un obstáculo que el Ayuntamiento planea sortear reiterando la solicitud antes de la aprobación final. Telecomunicaciones ha puesto deberes: cualquier crecimiento en el Lomo de Los Palmitos debe venir acompañado de infraestructuras digitales modernas. En 2026, no hay asentamiento rural que valga sin fibra óptica.
Salud Pública, sin embargo, en un giro casi cómico de los acontecimientos, no pudo informar porque, según alegan, "no pudieron acceder al enlace" de la documentación técnica. El secretario del órgano ambiental, con una nota de frustración visible en el acta, aclara que el enlace funcionaba perfectamente para todos los demás y que sus intentos de soporte técnico fueron ignorados. La clave para que el proyecto haya evitado el engorroso procedimiento de evaluación ordinaria —que podría haber retrasado el plan años— es la naturaleza del suelo. Los técnicos han determinado que la zona está tan "antropizada" (alterada por la mano del hombre) que no quedan valores ambientales destacables que proteger.
Eto es una "zona libre de obstáculos ambientales significativos". Al no afectar a la Red Natura 2000 ni a espacios protegidos, el Ayuntamiento tiene vía libre para normalizar las viviendas y dotarlas de servicios básicos dignos. Este movimiento es una señal de que la administración de San Bartolomé está priorizando la consolidación del suelo rústico asentado frente a la expansión descontrolada. Normalizar Lomo de Los Palmitos no solo mejora la calidad de vida de sus residentes; también estabiliza el mercado de vivienda residencial en una zona donde la presión del alquiler vacacional (como vimos en las recientes resoluciones del IGIC de febrero) está desplazando a la población local hacia los márgenes.















