El sur y el suroeste de Gran Canaria se prepara para un lunes de resaca meteorológica, pero con los ojos puestos en el cielo. El Cabildo de Gran Canaria ha confirmado que mantiene activado el Nivel 1 de emergencia del Plan Insular de Protección Civil (PEIN). Aunque la borrasca ‘Therese’ comienza a remitir, la amenaza de bandas tormentosas localizadas mantiene en vilo a los municipios de la vertiente sur y la cumbre.
Este lunes, las autoridades locales de PP-AV y CC y técnicos del Consejo Insular de Aguas (CIA) tienen previsto analizar sobre el terreno el impacto real de las lluvias. El foco está puesto en la seguridad de los cauces de los barrancos y en la red de carreteras, que se ha visto seriamente afectada por desprendimientos y corrimientos de tierra.
Desde la corporación insular se ha sido tajante: se mantiene el cierre de instalaciones y actividades al aire libre en toda la vertiente sur. El objetivo es evitar desplazamientos innecesarios que puedan entorpecer la labor de los más de 1.200 profesionales de emergencias que trabajan a destajo.
La noticia positiva —dentro de la emergencia— es el espectacular llenado de los embalses. El presidente Antonio Morales ya ha adelantado que las presas de la isla han recogido más de 14 millones de metros cúbicos de agua. En el sur, la situación es de vigilancia constante: Presas como El Mulato y Gambuesa ya están soltando caudal de forma controlada.
La emblemática presa de Las Niñas podría empezar a aliviar en las próximas horas. La Sorrueda, uno de los pulmones hídricos del sureste se encuentra ya al 70% de su capacidad, una cifra que garantiza el riego para el sector agrícola de la zona durante los próximos meses.
A pesar de que el viento ha dado una pequeña tregua, las rachas fuertes continúan en las zonas altas. Las autoridades han hecho un llamamiento desesperado a la población para evitar el "turismo de escorrentías". "Está prohibido aparcar y transitar por los cauces públicos", recuerdan desde el Consejo Insular de Aguas, ante el riesgo de que nuevos núcleos tormentosos aumenten el caudal de forma súbita durante la noche. La situación de mala mar en la costa sur desaconseja cualquier tipo de actividad náutica o acercamiento a las zonas de rompiente. Se espera que la normalidad no regrese del todo hasta el próximo miércoles o jueves, cuando los alisios vuelvan a tomar el mando del clima insular.















