La renovación del Parque Multifuncional de San Fernando, en San Bartolomé de Tirajana, entra en una fase decisiva tras la reformulación de un proyecto lastrado por deficiencias técnicas y errores formales. El Ayuntamiento ha desbloqueado la licitación de las obras con un presupuesto base de licitación de 757.959,86 euros (impuestos incluidos), lo que representa un valor estimado de 708.373,70 euros. Esta cuantía se destinará a corregir el avanzado estado de deterioro de un espacio de 9.217 metros cuadrados que, pese a su valor arquitectónico original, compromete actualmente la seguridad de sus usuarios.
El contrato, que no está sujeto a regulación armonizada, establece un plazo de ejecución de seis meses. La intervención se ha vuelto urgente ante la obsolescencia del mobiliario urbano y las infraestructuras básicas, una situación que la Concejalía de Parques y Jardines no ha podido abordar con medios propios. Por ello, el expediente incluye una asistencia técnica especializada encargada de supervisar una reforma que prioriza la accesibilidad universal y la seguridad técnica, especialmente en el tratamiento de los firmes y la iluminación LED.
La ingeniería del proyecto contempla una actuación estructural sobre los viales peatonales y ciclistas mediante el fresado del pavimento y la aplicación de mezcla bituminosa con acabado en slurry sintético. Los caminos de tierra batida, degradados por el uso continuado, serán reconstruidos con una capa de 15 centímetros de zahorra natural caliza estabilizada con cemento Portland. Estas soluciones técnicas buscan garantizar la durabilidad de los itinerarios frente al tránsito intenso y las condiciones climáticas del sur de Gran Canaria.
Un cambio sustancial en la fisonomía del recinto afecta a las dunas perimetrales diseñadas en 2016. Estos elementos han perdido su cobertura vegetal y presentan alturas que generan riesgos potenciales para los menores. El nuevo plan de obra dictamina la reducción de su volumen y su sellado con hormigón armado de 10 centímetros bajo un acabado de césped artificial. En la zona cercana a la calle Alcalde José Santos González, una de estas dunas será demolida íntegramente para dar cabida a un terrero de lucha canaria con graderío de bloque macizado, respondiendo a la demanda municipal de fomentar el deporte vernáculo.
La redistribución del espacio útil conlleva la eliminación de los antiguos campos de petanca para ampliar las áreas de estancia y recreo. En su lugar, se instalarán camas elásticas, trampolines y sistemas de sombra mediante toldos de vela tensada. Para asegurar la precisión de estas infraestructuras, el contrato vincula un servicio de topografía que realizará replanteos y controles de gálibo dos veces por semana durante todo el semestre de obra, garantizando que cada cimentación y rasante se ajuste estrictamente a la normativa de seguridad vigente.















