El sector alojativo de Canarias ha cerrado febrero de 2026 profundizando en su estrategia de maximización de ingresos, con una Tarifa Media Diaria (ADR) que escala hasta los 143,46 euros de promedio regional. Esta cifra supone un incremento del 7,48% respecto al mismo mes del año anterior, consolidando una tendencia donde el precio de la habitación crece a mayor ritmo que el volumen de clientes. El sur de Gran Canaria y Tenerife se mantienen como los motores de rentabilidad del archipiélago, superando ambas la barrera de los 153 euros por noche.
En el sur de Gran Canaria, la tarifa se situó en 153,66 euros, un avance del 5,82%, mientras que Tenerife experimentó el crecimiento más agresivo entre las islas mayores, con un repunte del 9,24% para alcanzar los 153,73 euros. Este encarecimiento estructural del destino contrasta con la moderación de Lanzarote (5,40%) y el estancamiento de La Palma, que apenas logra elevar su ADR un 0,61%, reflejando una fragmentación del mercado donde las islas con mayor conectividad y planta hotelera de lujo están logrando trasladar el incremento de costes operativos al cliente final.
Sin embargo, la agresividad en los precios comienza a mostrar signos de resistencia en la ocupación por plazas. El promedio regional cayó un 1,12%, situándose en el 77,66%. El dato más revelador proviene de Tenerife y Fuerteventura, donde la ocupación retrocedió un 2,75% y un 3,77% respectivamente. Esta divergencia —precios al alza con menos camas llenas— sugiere que el sector está priorizando el margen de beneficio sobre el volumen masivo, una táctica que Gran Canaria ha ejecutado con precisión quirúrgica, siendo la única isla mayor que logra subir simultáneamente precio (5,82%) y ocupación (0,23%).
Lanzarote emerge en este informe como la isla con mayor equilibrio y salud comercial, logrando el mayor nivel de ocupación de toda Canarias con un 80,55% (un 1,86% más que en 2025) mientras mantiene un crecimiento sostenido de tarifas del 5,40%. En el extremo opuesto, La Palma sigue lidiando con una brecha de rentabilidad alarmante: su tarifa de 82,33 euros es casi la mitad del promedio de las islas capitalinas, a pesar de haber mejorado levemente su ocupación hasta el 60,75%. Este escenario de febrero de 2026 confirma que la "soberanía de precios" del turismo canario se concentra en un eje Gran Canaria-Tenerife-Lanzarote cada vez más excluyente.















