El mayor grupo turístico por cuota mercado en Canarias, TUI, ha decidido concentrar todo su poder operativo en una sola mano, una decisión estratégica que tendrá un impacto directo e inmediato en el modelo de negocio del Sur de Gran Canaria. A partir del próximo mes de mayo, Marco Ciomperlik, hasta ahora consejero delegado de TUI Airline, asumirá el recién creado cargo de director de operaciones. Este movimiento no es una simple rotación de sillas en Fráncfort: supone la centralización total de las aerolíneas, la turoperación y, fundamentalmente, la gestión de los hoteles propios del grupo, una división donde Maspalomas es una pieza maestra.
El director ejecutivo de TUI, Sebastian Ebel, justificó este marzo la salida de dos pesos pesados del consejo, David Schelp y Peter Krüger, para dar paso a esta estructura de mando único. La nueva etapa busca "mayores sinergias", lo que en términos prácticos para destinos como Playa del Inglés o Maspalomas significa una integración vertical sin fisuras. Ciomperlik, un experto en reestructuraciones con pasado en la consultora Roland Berger y la extinta Air Berlin, será el encargado de que el avión que aterriza en Gando y la cama del hotel de la cadena TUI funcionen como una sola unidad de beneficio, optimizando costes y centralizando la toma de decisiones que antes se dispersaba en delegaciones regionales.
Para el sector turístico en el sur de la isla, el perfil de Ciomperlik es revelador porque fue el artífice de la armonización de las cinco aerolíneas del grupo y, más recientemente, lideró junto a Schelp la transformación del negocio de turoperación, que apenas generaba ganancias, en un mercado global unificado. Su ascenso al consejo de administración como "super-operador" indica que TUI busca maximizar la rentabilidad de sus activos físicos en Canarias, dejando atrás la etapa de gestión fragmentada.
Este cambio de guardia cuenta con el aval de Dieter Zetsche, presidente del Consejo de Supervisión y exjefe de Mercedes-Benz, quien afirma que el grupo entra en una "siguiente etapa de desarrollo". Con Ebel asumiendo ahora directamente la estrategia del grupo —antes en manos de Krüger— y Ciomperlik ejecutando el día a día operativo, el Sur de Gran Canaria se prepara para una gestión mucho más tecnocrática y centralizada. La capacidad de influencia de los gestores locales en la isla podría verse reducida frente a este nuevo eje de poder en Alemania, que priorizará la eficiencia de la red global sobre las particularidades regionales.














