El Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana monitorizan el cierre del canal tras la recuperación del nivel óptimo de agua y el equilibrio del ecosistema
La Charca de Maspalomas se regenera tras la borrasca Therese, que provocó la entrada masiva de agua dulce desde el barranco y su conexión al mar. Este fenómeno, que no sucedía con esta magnitud desde el 2018, ha supuesto una limpieza y renovación del ecosistema, al oxigenar el agua, arrastrar sedimentos acumulados y reducir especies invasoras como la tilapia, favoreciendo la recuperación de la fauna autóctona y la biodiversidad del enclave.
El Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana se coordinaron hoy para monitorizar el cierre del canal, aprovechando la pleamar, con el objetivo de garantizar que la charca recupere su nivel óptimo de agua y condiciones ambientales.
“Hoy hemos asistido a un fenómeno que podríamos calificar de histórico. Estamos interviniendo y acelerando un proceso natural, cerrando la interacción tierra-mar de la Charca de Maspalomas para garantizar el equilibrio entre el ecosistema y el uso público”, ha afirmado el consejero Raúl García Brink.
En este sentido, ha señalado que se espera que la charca mantenga de manera estable su nivel óptimo de agua. “Vamos a continuar paralelamente con el seguimiento científico mediante nasas y sistemas de control dentro de los estudios que desarrolla la ULPGC, en colaboración con el Cabildo y Gesplan. Este monitoreo permitirá evaluar la calidad del agua, la evolución de la fauna y flora, y confirmar la recuperación de especies propias de la charca que llevaban años sin observarse”.
Por su parte, el concejal de Limpieza de San Bartolomé de Tirajana, Ruyman Cardoso, ha destacado la colaboración entre la Consejería de Medio Ambiente y la Corporación municipal, y ha asegurado que “lo que interesa es mantener el equilibrio del ecosistema. Para ello, vamos a continuar monitorizando durante los próximos días y valorar la posibilidad de que incluso se tenga que volver a abrir, si fuese necesario, por el aporte de agua que todavía continúa entrando en la charca procedente de los barrancos”.
La directora de la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas, Marta Martínez, ha destacado el impacto positivo de este episodio en la avifauna, señalando que la alternancia de pleamares y bajamares ha generado condiciones óptimas para la alimentación de las aves. “Durante estos días se ha observado una gran presencia de aves limícolas que han encontrado abundante alimento, así como otras especies paseriformes en el cauce del barranco, como canarios silvestres o gorrión moruno. Se nota que el agua trae vida”, ha explicado.
Refuerzo de la limpieza y protección del entorno
Asimismo, ha subrayado que “se han intensificado las labores de limpieza para retirar residuos sólidos y restos vegetales arrastrados por el barranco, con el personal de campo de Gesplan y Ayuntamiento, especialmente cañas invasoras acumuladas en la orilla. Además, hemos reforzado el control de acceso a zonas de exclusión con los agentes de medio ambiente y otros cuerpos de seguridad, garantizando la protección del ecosistema durante su proceso de regeneración”.
En esta línea, Cabildo y Ayuntamiento trabajan en la mejora de los protocolos de actuación ante futuros episodios similares, con el objetivo de optimizar la coordinación y seguir respetando la dinámica natural de la charca.














