El vicepresidente Augusto Hidalgo informa que se van a destinar 13,1 millones a 26 actuaciones de recuperación de una veintena de carreteras afectadas por derrumbes, descalces y hundimientos
La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda del Cabildo de Gran Canaria, bajo la dirección del vicepresidente Augusto Hidalgo, ha puesto en marcha un plan de emergencia para reparar las carreteras más afectadas por la reciente borrasca Therese. Tras el paso de este fenómeno meteorológico, se han identificado daños graves en 21 carreteras insulares, lo que ha obligado a proyectar 26 actuaciones de reparación con una inversión superior a 13 millones de euros. El objetivo principal es restaurar la seguridad y la conectividad en estas vías esenciales para la isla.
Durante los días que duró la alerta, las intensas lluvias y vientos provocaron el cierre temporal de hasta 25 carreteras en un solo día, especialmente en el sur, centro y cumbres de Gran Canaria. Entre las vías más perjudicadas destacan la GC-60 (Tejeda-Maspalomas), actualmente cortada cerca de Ayacata debido al descalce del muro de contención; la GC-608 (La Culata), donde se habilitó un by pass provisional; la GC-400 (Ariñez) y la GC-550 (Temisas), todas ellas con importantes roturas que limitan gravemente la movilidad local. Además, otras carreteras como la GC-210 (La Aldea-El Parralillo), GC-200 (acceso a Tirma), GC-423 (Cruz del Herrero), GC-421 (La Yedra en San Mateo) y GC-654 (Risco Blanco en San Bartolomé de Tirajana) presentan desprendimientos y socavones que requieren intervenciones inmediatas.
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Las obras contemplan reconstrucciones complejas como el drenaje y reposición del muro en la GC-60 o reparaciones valoradas en más de un millón de euros para vías como La Culata o Temisas. También se actuará sobre las dos únicas carreteras no asfaltadas: la GC-602 (Ayagaures) y la GC-604 (Las Niñas), donde las escorrentías han erosionado el pavimento y provocado derrumbes significativos. Estas acciones buscan devolver cuanto antes el tránsito seguro a todas las zonas afectadas por esta emergencia vial.Las actuaciones de emergencia en las carreteras de Gran Canaria incluyen la intervención en vías estratégicas para la conectividad insular. En la GC-505, situada en el término municipal de San Bartolomé de Tirajana, los daños han sido provocados por la fuerza del agua en el barranco de Arguineguín, que arrastró vallas de seguridad y levantó parte del pavimento. Además, se registraron desprendimientos en taludes que requerirán obras adicionales con una inversión cercana al millón de euros.
Por otro lado, los desprendimientos masivos durante la borrasca afectaron gravemente a carreteras como la GC-210 (La Aldea-El Parralillo), GC-200 (acceso a Tirma), GC-423 (Cruz del Herrero), GC-421 (La Yedra en San Mateo) y GC-654 (Risco Blanco). Estas vías presentan socavones, hundimientos y pérdida total o parcial de elementos de seguridad vial, lo que obliga a realizar trabajos urgentes para restablecer su funcionalidad y garantizar la seguridad de los usuarios.
El Cabildo ha destacado que estas reparaciones no solo buscan restaurar el tránsito habitual sino también reforzar las infraestructuras frente a futuros episodios meteorológicos adversos. La coordinación entre operarios y técnicos especializados permitirá devolver progresivamente la normalidad al tráfico rodado en toda la red insular, priorizando siempre las carreteras más dañadas y aquellas que resultan esenciales para el acceso a núcleos poblacionales y servicios básicos.















