El Aeropuerto de Lille ha inaugurado en abril de 2026 una nueva conexión directa con Gran Canaria operada por la aerolínea Volotea. Esta ruta estratégica busca canalizar el flujo de turistas del norte de Francia hacia el archipiélago, aprovechando el clima estable y la diversidad de paisajes que ofrece la isla, desde sus relieves volcánicos hasta su oferta urbana.
La apertura de esta línea marca un hito en el desarrollo de la red de destinos desde Lille, facilitando el acceso directo a uno de los principales motores turísticos de España. Los responsables del aeropuerto francés celebraron el vuelo inaugural destacando la importancia de esta alianza con Volotea para fortalecer la oferta de ocio y viajes de negocios hacia las Canarias.
El turista francés que visita las Islas Canarias, y que ahora cuenta con una conexión directa adicional gracias a la nueva ruta de Volotea desde Lille, presenta un perfil de gasto muy definido en comparación con la media del archipiélago. Según los datos de mercado de 2026, el gasto medio por viaje de un visitante galo se sitúa en los 1.349 euros, una cifra ligeramente inferior a la media general de Canarias, que alcanza los 1.443 euros.
En el desglose diario, el turista francés desembolsa una media de 170,9 euros, de los cuales 120,6 euros corresponden a gastos realizados una vez en el destino, excluyendo el transporte aéreo. Estas cifras muestran una contención respecto al promedio de todos los visitantes de las islas, quienes registran un gasto diario de 176,9 euros. La facturación total generada por este mercado (mayores de 16 años) asciende a 1.086 millones de euros, lo que consolida a Francia como un emisor estratégico para la economía insular.
El coste del transporte para estos viajeros es de 391 euros de media, situándose por debajo de los 410 euros que promedia el conjunto de turistas en Canarias. Esta diferencia podría verse influenciada por el aumento de rutas directas y la operativa de compañías de bajo coste que conectan ciudades regionales francesas con el archipiélago.
En cuanto a la estancia, el coste medio se cifra en 958 euros, frente a los 1.033 euros de la media canaria. Estos datos reflejan que, si bien el mercado francés es sumamente rentable, tiende a optimizar más el gasto en alojamiento y transporte que otros perfiles internacionales, centrando su presupuesto en la experiencia directa en el destino. Gasto del turista francés en Canarias: 1.349 euros por viaje frente a los 1.443 euros de la media general
















