El Puerto de Las Palmas ha recibido este mes de abril al Noble Voyager, uno de los buques perforadores más sofisticados del mercado energético global, para someterse a una compleja puesta a punto en el astillero Hidramar. La unidad, de 238 metros de eslora, inicia un programa de modificaciones críticas que incluye la intervención en el compensador de movimiento de su torre de perforación y la instalación de una nueva grúa de gran capacidad. Para esta operativa, el astillero canario ha movilizado uno de los equipos de elevación más potentes de Europa, reafirmando la capacidad técnica de las islas frente a nodos industriales de Asia o el Mar del Norte.
La relación entre Noble Corporation e Hidramar se fundamenta en una alianza de larga trayectoria, cimentada sobre la confianza técnica y la capacidad de respuesta inmediata. Este vínculo permite al grupo canario actuar como socio estratégico de las flotas más vanguardistas, superando las barreras de entrada tradicionales del mercado regional. En la industria del offshore, donde el tiempo fuera de servicio representa un coste operativo crítico, la planificación de Hidramar busca garantizar que el buque recupere su operatividad en los plazos fijados, consolidando al puerto grancanario como un nodo logístico esencial en el Atlántico.
La llegada de este buque de Noble Corporation subraya la madurez de la industria naval de Canarias, especializada en proyectos donde la precisión temporal es clave para evitar pérdidas millonarias a los armadores. Esta actividad industrial de alto valor añadido coincide con un momento de gran dinamismo en el mercado laboral del archipiélago.














