La flota pesquera de Arguineguín, en el sur de Gran Canaria, ha iniciado una transición tecnológica clave para su supervivencia y seguridad jurídica. Bajo la supervisión de la Cofradía de Pescadores y en colaboración con el Gobierno de Canarias, se ha procedido a la instalación de nuevos sistemas GPS obligatorios por ley en las embarcaciones locales. Esta medida busca garantizar que los pescadores cumplan estrictamente con la normativa vigente y operen en condiciones de máxima seguridad mientras faenan en aguas del archipiélago.
Este despliegue técnico coincide con la publicación de una investigación del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) que avala el uso de la monitorización electrónica como herramienta fundamental para la gestión pesquera del siglo XXI. El estudio, difundido en la revista Frontiers in Marine Science, demuestra que el uso de cámaras digitales y sistemas de sensores puede alcanzar una cobertura de muestreo de hasta el 99% en pesquerías con redes de enmalle, funcionando como un complemento de alta precisión a los observadores humanos tradicionales.
La implementación de estas tecnologías en los barcos permite registrar no solo las capturas comerciales, sino también datos críticos sobre biomasa, composición faunística y capturas accidentales de especies protegidas. Los investigadores del equipo "Pesca Sostenible y Medidas Técnicas" (PESCASOST) subrayan que el uso de inteligencia artificial para el análisis de vídeos y la mejora en los sistemas de iluminación nocturna son factores determinantes para potenciar la eficacia de estos controles. La tecnología ofrece así una oportunidad para obtener información científica en tiempo real sin los costes económicos y de espacio que supone llevar personal extra a bordo.
En el marco del proyecto TIPES, financiado con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, se ha constatado que el sistema de cámaras es capaz de identificar el 80% de las especies en la pesca de arrastre y presenta una alta concordancia en el recuento de ejemplares de especies clave como el lenguado o la sardina. Estos datos son esenciales para evaluar el estado de las poblaciones de peces y el impacto de la actividad humana en los ecosistemas marinos vulnerables.
Con la obligatoriedad de los nuevos GPS y la apuesta por la monitorización inteligente, la Cofradía de Arguineguín se posiciona a la vanguardia de la pesca basada en datos científicos. La digitalización del sector primario en el sur de Gran Canaria no solo asegura la viabilidad económica de las familias que dependen del mar, sino que garantiza que el "Tomate Canario" en tierra y el pescado local en el litoral operen bajo los mismos estándares de trazabilidad y calidad exigidos por Bruselas.















