El Gobierno de Canarias ha despejado el camino regulatorio para la nueva arteria eléctrica del sur de Gran Canaria, una infraestructura de 10 kilómetros que conectará las subestaciones de Santa Águeda y El Tablero. La resolución de la Dirección General de Calidad Ambiental, fechada en abril de 2026 y a las que ha accedido Maspalomas24H, pone fin a casi una década de bloqueos técnicos y vecinales al validar el trazado denominado "Alternativa 4". Este diseño sustituye el impacto visual de las torres de alta tensión en zonas sensibles por un soterramiento masivo que, si bien libera el horizonte, trasladará la presión de las obras al corazón urbano de San Bartolomé de Tirajana.
El núcleo residencial de El Tablero se sitúa como el principal damnificado por la fase de ejecución de este proyecto de Red Eléctrica de España. El informe de impacto ambiental detalla la apertura de zanjas en vías estratégicas como la calle Dr. Agustín Millares Carló, la Avenida Francisco Vega Monroy y las calles Chile y Cartago. El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha manifestado su rechazo al tramo subterráneo, alertando sobre los perjuicios derivados de los cortes de tráfico en las arterias principales y en los enlaces de la GC-1 que conectan con Sonneland, lo que compromete la movilidad en un área de alta densidad turística.
La salud pública ha entrado en el debate técnico con un informe del Servicio Canario de Salud que advierte sobre un incremento en la exposición de los residentes al ruido, vibraciones y gases durante el periodo de construcción. Aunque la normativa garantiza que los campos electromagnéticos se mantienen dentro de los umbrales legales, el organismo sanitario subraya el impacto paisajístico en la fase operativa y la preocupación vecinal en núcleos como Pedrazo Bajo. La estrategia de soterramiento busca mitigar estas quejas, evitando finalmente el sobrevuelo de infraestructuras críticas que paralizaron planes anteriores.
Este nuevo diseño logra salvar "puntos negros" que forzaron el desistimiento del proyecto original en 2019. El cableado ya no pasará sobre el colegio Anita Conrad ni afectará a las parcelas de Maspalomas Golf y Satga Investments, cuyos planes para un nuevo campo de golf colisionaban con el tendido aéreo. Asimismo, se respeta la zona de exclusión de 200 metros impuesta por el Centro Espacial de Maspalomas (INTA), una servidumbre tecnológica que ha condicionado la ubicación de los apoyos aéreos en el Lomo de Santa Águeda, donde el trazado todavía convive con hábitats de tabaibal dulce.
La ejecución de la línea Santa Águeda-El Tablero 2 se justifica por la urgencia de dotar de estabilidad al sistema eléctrico insular ante el incremento de la demanda y la entrada en funcionamiento de la central de Salto de Chira. La infraestructura operará como el sistema circulatorio necesario para integrar la energía renovable en el sur, aunque el precio a pagar sea la industrialización del subsuelo urbano. El Cabildo de Gran Canaria ha condicionado su informe favorable a una vigilancia arqueológica estricta, ante la posibilidad de que las excavaciones afecten a restos patrimoniales en una zona de alta sensibilidad etnográfica.















