Alejandro Marichal: “Estas ayudas nacen para aliviar el esfuerzo que supone que un alquiler se lleve gran parte del sueldo de muchas familias trabajadoras”
Lucía Jiménez: “Hemos actualizado las bases para ajustarlas al coste real del alquiler y ampliar los umbrales de ingresos, facilitando que más familias puedan acceder a estas ayudas”
La Concejalía de Vivienda del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha aprobado definitivamente la ordenanza que regula las bases para la concesión de ayudas al alquiler de vivienda habitual y permanente en el municipio, tras finalizar el periodo de exposición pública sin alegaciones.
Con esta aprobación, la Concejalía de Vivienda deja en marcha el marco normativo que permitirá activar una nueva convocatoria de ayudas dirigida a personas y familias trabajadoras, reforzando el apoyo municipal ante el incremento del coste del alquiler.
La nueva ordenanza introduce mejoras relevantes respecto a la convocatoria de 2024 con el objetivo de ampliar el acceso y adaptar las ayudas a la realidad actual del mercado. Entre los principales cambios, se eleva el límite del alquiler subvencionable hasta los 1.000 euros mensuales, ampliable a 1.100 euros en el caso de familias numerosas, frente a los 850 euros establecidos anteriormente. Asimismo, en el caso de habitaciones, el límite sube hasta los 600 euros, mejorando el tope previo de 550 euros.
En cuanto a los requisitos económicos, se debe estar en situación laboral activa y se elimina el tope referido a los ingresos mínimos que se exigía a las familias; a su vez se amplía el umbral de ingresos hasta 4,5 veces el IPREM, lo que permite que más unidades familiares puedan acceder a estas ayudas, frente al rango limitado de la convocatoria anterior. Por otro lado, se refuerza el criterio de arraigo en el municipio, estableciendo una antigüedad mínima de cinco años en el padrón.
La ordenanza mantiene el modelo de apoyo directo al alquiler, estableciendo ayudas de hasta el 30% de la renta, que pueden alcanzar el 40% en el caso de familias numerosas, con un límite máximo de 3.000 euros anuales por beneficiario. Este sistema permite ajustar la ayuda a la situación real de cada solicitante en función de sus ingresos y composición familiar.
Asimismo, el nuevo texto define con mayor claridad los criterios de valoración, priorizando factores sociales, económicos y de residencia en el municipio, lo que permite ordenar las solicitudes de forma objetiva en régimen de concurrencia competitiva.
El primer teniente de alcalde, Alejandro Marichal, ha destacado que “estas ayudas permiten dar respuesta a una de las principales preocupaciones de las familias del municipio, como es el acceso a la vivienda”. En este sentido, señaló que “con esta ordenanza consolidamos una herramienta útil, que pone recursos directamente en manos de quienes más lo necesitan y contribuye a aliviar el esfuerzo económico que supone el alquiler”.
Por su parte, la concejala de Vivienda, Lucía Jiménez, ha subrayado que “hemos revisado y mejorado las bases para adaptarlas a la situación actual del mercado, ampliando los límites del alquiler y los umbrales de ingresos para que más familias puedan beneficiarse”. Jiménez añadió que “damos un paso más respecto a la ordenanza anterior, con un sistema más justo, más claro y con mayor capacidad de respuesta ante la realidad social del municipio”.
Tras la aprobación de la ordenanza, el Ayuntamiento trabaja ya en la próxima convocatoria, que fijará el presupuesto, los plazos y el periodo subvencionable. Será en ese momento cuando se abra el plazo para la presentación de solicitudes.
















