El nombre de Maspalomas Costa Canaria ha despegado hoy con destino a Francia a bordo de la victoria del legendario Sébastien Ogier. El nueve veces campeón del mundo ha rubricado una actuación magistral para alzarse con el 50 Rally Islas Canarias-Rally de España, una edición histórica que ha servido de escaparate global para el sur de Gran Canaria ante millones de espectadores y aficionados desplazados desde el país galo.
Con esta victoria de Ogier, Maspalomas no solo celebra el fin de una prueba técnica impecable, sino el inicio de una nueva oleada de interés turístico. El rally ha demostrado que las carreteras que serpentean desde la costa hacia las cumbres son el escenario perfecto para el deporte de alta competición, vinculando la marca de San Bartolomé de Tirajana a los valores de excelencia, resistencia y prestigio que encarna el campeón francés.
La victoria del francés no es solo un hito deportivo; es una operación de promoción turística de valor incalculable. Con Ogier en lo más alto del podio, la marca Maspalomas se proyecta directamente hacia el mercado francés, un emisor estratégico que busca en la isla esa combinación de adrenalina, carreteras escénicas y clima privilegiado que ha definido esta prueba del Campeonato del Mundo de Rallies (WRC).
Ogier gestionó con mano de hierro un domingo de condiciones cambiantes, resarciéndose de su segundo puesto en la edición anterior. Su dominio en el asfalto grancanario, frente a un Oliver Solberg que acabó abandonando tras un fuerte accidente en el penúltimo tramo, ha sido la mejor carta de presentación para un destino que se consolida como sede de eventos de élite mundial. La firmeza del galo permitió a su compañero Elfyn Evans escalar a la segunda plaza, saliendo de Canarias como nuevo líder del mundial, mientras que el finlandés Sami Pajari completó el podio.
El impacto de este triunfo en el mercado galo se ve reforzado por el quinto puesto de Adrien Fourmaux, sumando otro nombre francés a la zona noble de la clasificación. Mientras los pilotos de Hyundai, incluidos Thierry Neuville y el español Dani Sordo, sufrieron para encontrar el ritmo en las reviradas carreteras del sur y el interior, la bandera tricolor francesa ondeó con fuerza en el Parque Santa Catalina, enviando un mensaje de éxito que ya resuena en los principales medios deportivos de Francia.







