El municipio grancanario de Mogán ha alcanzado oficialmente la vanguardia del desarrollo tecnológico nacional tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la Orden CNU/526/2026, firmada por la ministra Diana Morant Ripoll. Esta resolución gubernamental concede formalmente a la localidad turística la prestigiosa distinción de 'Ciudad de la Ciencia y la Innovación' dentro de la Categoría B, reservada a municipios de entre 20.001 y 100.000 habitantes. Con este hito, Mogán se posiciona en un selecto grupo de diez ciudades medianas de toda España, compartiendo escaparate con importantes potencias industriales y tecnológicas de la península como Tres Cantos en Madrid o Vic en Barcelona.
La consecución de este sello estatal premia la estrategia del ayuntamiento moganero por diversificar su economía y digitalizar sus servicios públicos en un entorno tradicionalmente ligado en exclusiva al sector servicios. El reconocimiento del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades no solo supone un espaldarazo institucional, sino que otorga a Mogán una posición preferente y notables ventajas competitivas a la hora de optar a subvenciones europeas y estatales destinadas a la sostenibilidad urbana, la transición energética y la modernización de los destinos turísticos. Esta condición de ciudad innovadora facilitará la captación de inversiones privadas y la atracción de empresas tecnológicas que buscan infraestructuras eficientes.
El camino hacia este éxito en el BOE culminó tras superar el estricto filtro de un jurado multidisciplinar de expertos de alto nivel presidido por Teresa Riesgo Alcaide, secretaria general de Innovación, que evaluó minuciosamente la candidatura de Mogán frente a decenas de aspirantes de todo el país. El galardón avala técnicamente los proyectos locales orientados a transformar la experiencia vacacional a través del análisis de datos, la mejora de los servicios públicos y la gestión eficiente de los recursos hídricos y energéticos en el sur de Gran Canaria. A partir de ahora, Mogán se erige como el gran faro de la innovación local en el archipiélago canario, demostrando que la industria turística y el progreso científico pueden avanzar de la mano.
















