Se suponía que el mercado de Gran Canaria era clave para la empresa norteamericana y no se sabe si Marruecos paga para que haya ruta. Air Transat está ampliando su red transatlántica para la temporada de verano de 2026 con la apertura de ocho rutas internacionales que conectan varias ciudades canadienses con destinos en Europa y África, incluyendo Agadir, Marruecos, que la compañía presenta como una nueva conexión directa desde Montreal, integrada en una estrategia de servir a mercados con pocas conexiones sin escala en Canadá.
La ruta Montreal-Agadir se inaugura el 12 de junio de 2026 y forma parte de una red que también incluye Montreal-Dakar, Montreal-Keflavik, Toronto-Tirana, Quebec-Marsella, Quebec-Nantes, Ottawa-Londres Gatwick y varias extensiones a importantes centros regionales europeos. El servicio a Agadir ocupa un lugar especial dentro de esta red debido a la anterior falta de una conexión directa entre la costa atlántica marroquí y Norteamérica, una situación que distingue esta ruta de las conexiones existentes a Casablanca o Marrakech.
La compañía vincula esta elección al flujo existente de viajeros entre el Canadá francófono y Marruecos, particularmente en Quebec, donde se concentran los intercambios familiares, turísticos y económicos. La ruta a Dakar sigue una lógica similar, centrada en los fuertes lazos entre África Occidental y Canadá.
Reorganización de la red canadiense y uso de aeronaves de largo recorrido de nueva generación. El programa de verano de 2026 se basa en la apertura de rutas desde varios aeropuertos canadienses, incluidos Montreal, Toronto, Quebec y Ottawa, con conexiones a ciudades europeas secundarias y destinos mediterráneos o atlánticos. Las conexiones a Marsella y Nantes desde Quebec complementan el servicio existente a la Francia regional, mientras que la conexión Ottawa-Londres Gatwick restablece una ruta al Reino Unido que ya estaba operativa.
La operación de estas rutas se basa principalmente en el Airbus A321LR, el avión utilizado para la mayoría de los nuevos servicios debido a su alcance y capacidad, ideales para mercados de tamaño mediano. Algunas rutas, en particular la de Toronto-Tirana, utilizan aviones de mayor capacidad, como el Airbus A330-200, diseñados para satisfacer la mayor demanda prevista. Todo este programa refleja una reorganización de la red hacia segmentos donde la demanda directa sigue siendo limitada pero estable, con especial atención a las ciudades europeas y africanas que hasta ahora han estado mal conectadas y sin conexión a las principales plataformas norteamericanas.















