Los balances de contabilidad nacional del Ministerio de Hacienda confirman una sólida corrección al alza en los niveles de riqueza declarada en el motor turístico del sur de Gran Canaria. La renta bruta media en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, epicentro del sector alojativo de Maspalomas, ha alcanzado los 28.305 euros anuales por habitante según los últimos registros consolidados del ejercicio fiscal. Esta cifra representa un incremento neto del 8,82% en comparación con los 26.010 euros computados el año anterior, consolidando una trayectoria de superación definitiva del desplome operativo sufrido durante las restricciones de movilidad de la crisis sanitaria.
La evolución histórica de la base imponible local desvela la profunda dependencia del territorio respecto a los ciclos de contratación y la facturación de las multinacionales del ocio. El hundimiento de los flujos de pasajeros internacionales en el año 2020 contrajo la renta bruta media del municipio hasta un suelo crítico de 21.826 euros, provocando la pérdida de competitividad en las clasificaciones de renta. Los datos posteriores reflejan una absorción acelerada del impacto, escalando a 24.452 euros en el periodo de apertura de 2021 y consolidando un avance ininterrumpido que sitúa la renta disponible por hogar en los 20.596 euros líquidos tras la liquidación de las obligaciones fiscales.
El avance de los salarios y los rendimientos profesionales en el sur de la isla ha reconfigurado la posición relativa de Maspalomas dentro del mapa de la riqueza de la comunidad autónoma. San Bartolomé de Tirajana se localiza en el puesto número 14 del ranking de corporaciones locales con mayor capacidad económica de Canarias, una mejora sustancial frente a la posición 35 ocupada al inicio de la presente década. La escala de ordenación del Ministerio de Hacienda sitúa al municipio turismero en el puesto 872 a nivel nacional sobre un censo de más de ocho mil ayuntamientos, una clasificación que los comités de inversión inmobiliaria ponderan para medir la fortaleza del consumo interno y la solvencia de la demanda residencial local.
La comparativa provincial sitúa a los municipios residenciales de baja densidad y a los centros administrativos por encima del rendimiento del suelo turístico intensivo de Las Palmas. Santa Brígida encabeza la clasificación de prosperidad de la provincia con una renta bruta media de 53.007 euros por habitante y una renta disponible de 28.921 euros, seguida a gran distancia por el término municipal de Teguise con 32.493 euros. La capital de la provincia, Las Palmas de Gran Canaria, ocupa la tercera posición con 31.862 euros de media, mientras que los enclaves de Tías (29.639 euros) y San Bartolomé de Lanzarote (28.544 euros) superan ligeramente los registros logrados por la economía de Maspalomas.
La estructura salarial del sur contrasta con el estancamiento de las zonas rurales del interior y del sector agrícola, áreas que concentran los menores índices de desarrollo del archipiélago. La Aldea de San Nicolás cierra el balance económico provincial con una renta bruta media de 20.658 euros y una renta disponible de 16.538 euros, lastrada por la menor productividad del sector agrario frente a los servicios hoteleros. Tejeda (21.753 euros), Valleseco (23.002 euros), Artenara (23.324 euros) y el municipio colindante de Santa Lucía de Tirajana (23.027 euros) completan la periferia de menores ingresos, evidenciando una fractura de rentas en la isla que favorece a los trabajadores integrados en las cadenas de valor turísticas.
El incremento de la renta declarada en San Bartolomé de Tirajana, cuya población censada se estabiliza en los 54.116 habitantes, actúa como un indicador de resistencia para las firmas internacionales de distribución comercial y las promotoras que operan en los distritos de Meloneras y Playa del Inglés. La progresiva elevación de la renta bruta desde los 21.309 euros registrados hace una década hasta los niveles actuales demuestra un encarecimiento generalizado del coste de la mano de obra especializada en el sector servicios. Los analistas de carteras de inversión consideran que la consolidación de estos umbrales económicos blinda el mercado de consumo del sur de Gran Canaria ante eventuales contracciones de la demanda de los mercados emisores tradicionales de Europa.
















