La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria juzgará a un ciudadano de nacionalidad italiana, identificado con las iniciales S.C., por una violenta sucesión de agresiones y abusos cometidos contra su expareja sentimental en el sur de Gran Canaria. El escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía desvela un historial delictivo de extrema gravedad, caracterizado por la reiteración en delitos de violencia de género que el acusado perpetró de forma continuada a pesar de contar con múltiples sentencias firmes en su contra dictadas por tribunales de la isla. Los hechos objeto de este sumario penal se concentraron en el partido judicial de San Bartolomé de Tirajana, donde residía la víctima.
El calvario de la mujer, cuyas iniciales responden a R.B.d.M., se agravó drásticamente durante la madrugada del 29 de septiembre de 2024. Según detalla la acusación pública, el procesado utilizó su teléfono móvil para remitir una serie continuada de mensajes de texto y notas de audio cargados de insultos denigrantes, menosprecios y amenazas explícitas de muerte, con el propósito inequívoco de infundir terror y humillarla. En las grabaciones remitidas constan expresiones del tenor de "deja que te pillo, te doy una piña en la cabeza que te la voy a desmontar" y "te voy a matar", provocando una honda situación de desasosiego y angustia en la víctima.
La escalada violenta se trasladó al plano físico la madrugada del 2 de octubre de 2024, cuando S.C. exigió a la mujer que se personara en su vivienda del municipio de San Bartolomé de Tirajana. En el transcurso de una fuerte discusión, el imputado la agarró del cabello, la arrojó sobre el colchón y le propinó reiteradas bofetadas. A causa del castigo físico, la víctima sufrió contusiones faciales en la zona malar, erosiones nasales, dolores mandibulares y hematomas en el muslo izquierdo que requirieron asistencia médica y diez días de recuperación.
La agresión física dio paso a un escenario criminal superior a la mañana siguiente, cuando el encausado sometió a su expareja a una inspección de sus comunicaciones privadas. Tras obligarla a mostrarle el contenido de su teléfono móvil, S.C. la amenazó advirtiéndole de que recibiría un puñetazo por cada mensaje de texto enviado por cualquier otro varón. Inmediatamente después, arrastró a la mujer por los pelos hacia el dormitorio bajo la consigna de "ahora vamos a follar sí o sí", donde la desvistió por la fuerza, la inmovilizó abriéndole las piernas pese a la oposición activa de ella y la penetró vaginalmente hasta eyacular, consumando un delito de agresión sexual agravada.
El elemento que dota de excepcional gravedad a esta causa es la ineficacia de los mecanismos penales previos para frenar la conducta del procesado. El ministerio fiscal invoca formalmente la circunstancia modificativa de responsabilidad criminal de reincidencia, fundamentada en cuatro sentencias firmes previas dictadas entre los años 2018 y 2024 por delitos de lesiones y amenazas contra la mujer. Destaca especialmente una condena del Juzgado de Telde del 10 de mayo de 2024 que le impuso seis meses de cárcel, cuya ejecución se encontraba en periodo de suspensión de cuatro años cuando cometió los nuevos abusos. El agresor se encuentra en prisión provisional sin fianza por estos hechos desde el 7 de octubre de 2024.
La petición de penas global de la Fiscalía para el juicio oral asciende a 16 años de privación de libertad en centro penitenciario, divididos en 14 años por la agresión sexual con acceso carnal a la pareja, un año por el delito de amenazas y otro año por el delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género, sumando además 30 días de localización permanente por vejaciones injustas. El escrito exige asimismo la prohibición absoluta de comunicación y aproximación a la víctima a menos de 500 metros durante un periodo acumulado de 28 años, ocho años de libertad vigilada posterior y la inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión vinculada al contacto con menores por espacio de 15 años.















