La frontera sur de Gran Canaria consolida su posición no solo como un reducto de ocio vacacional, sino como el epicentro de los negocios de alta gama y el turismo de incentivos del archipiélago. El vigésimo aniversario de Meloneras Golf by Lopesan subraya el peso estratégico de esta infraestructura en el porfolio de la mayor multinacional turística canaria, consolidándose como una pieza fundamental para la captación del segmento MICE (Meetings, Incentives, Conventions and Exhibitions) y los eventos corporativos de perfil premium en la isla.
El campo, una obra de ingeniería paisajística diseñada por el reconocido arquitecto Ron Kirby en primera línea del Atlántico, ha servido durante estas dos décadas como imán para un turismo de alto poder adquisitivo que diversifica la tradicional oferta de sol y playa. Para conmemorar este hito, la compañía hotelera ha escenificado su influencia reuniendo a 88 jugadores en un torneo exclusivo que ha coronado a León Galante Milicua, Ernesto Balboa Vila y América Alonso Rivero como vencedores de una edición que trasciende lo estrictamente deportivo para fijar una declaración de intenciones empresariales.
La trayectoria de este enclave deportivo alcanzó su madurez internacional en 2021, año en el que operó como sede del Gran Canaria Lopesan Open del DP World Tour, un evento que proyectó la marca Gran Canaria a millones de hogares europeos en un momento crítico para la recuperación de los flujos de viajeros. Esta capacidad para albergar competiciones de primer nivel ha transformado el campo en una herramienta de diplomacia corporativa y turoperación especializada, permitiendo al destino competir directamente con plazas maduras del Mediterráneo y el Algarve portugués.
Los planes de la dirección del grupo pasan por reforzar la conectividad entre sus complejos hoteleros de cinco estrellas de la zona y el propio campo de golf, estructurando paquetes integrales para comitivas empresariales extranjeras que buscan combinar las sesiones de trabajo con el deporte de élite. La marca Lopesan MICE explota así un factor diferencial: la estabilidad climática del sur de la isla, que garantiza la operatividad de los recintos al aire libre durante los doce meses del año.
La celebración de estos veinte años marca un punto de inflexión en la estrategia a largo plazo de la compañía presidida por Eustasio López. En un debate regional condicionado por la saturación de los espacios públicos y la necesidad de repensar el modelo de crecimiento, Lopesan reafirma su compromiso con el desarrollo de experiencias turísticas de calidad vinculadas al deporte, al destino y a la excelencia. La rentabilidad del negocio alojativo en el sur grancanario depende de la capacidad de los operadores locales para elevar el gasto medio por visitante en destino. Bajo esta premisa, la consolidación de Meloneras Golf opera como un catalizador económico que beneficia de forma indirecta a la restauración fina, al transporte privado de lujo y al comercio especializado de San Bartolomé de Tirajana, demostrando que el futuro del turismo insular pasa por blindar el valor añadido frente a la mera captación de volumen.















