La Central de Ciclo Combinado de Juan Grande, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, encara una transformación forzosa y eso será misión del sustituto del director regional de Unelco Endesa, Pablo Casado, siguiendo la estrategia de Gianni Vittorio Armani el nuevo consejero delegado (CEO) de la compañía tras suceder a José Bogas en abril de 2026. El Ministerio para la Transición Ecológica ha activado la maquinaria administrativa para un concurso de potencia firme que asignará 320 megavatios específicamente a Gran Canaria. El objetivo es garantizar el suministro eléctrico para el año 2031, fecha marcada en el calendario por Red Eléctrica ante la previsión de un crecimiento económico sostenido en la isla.
La medida impacta directamente en el corazón industrial del sur grancanario. El pliego del MITECO establece condiciones estrictas para la modernización de los activos existentes. Se impondrán penalizaciones severas a aquellos grupos de generación que en 2031 superen los 40 años de antigüedad. Este criterio busca forzar la retirada o la remodelación profunda de los equipos más obsoletos que aún operan en la planta de Tirajana, bajo una exigencia de emisiones que no podrá exceder los 550 gramos de CO2 por kilovatio hora.
El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, ha trasladado al sector energético insular y al Gobierno canario que la integración de renovables es la prioridad absoluta para reducir la dependencia exterior. El procedimiento permitirá que las empresas pujen por extensiones de vida útil regulatoria o por inversiones sobre los grupos ya instalados. El despliegue exige, además, un mínimo del 5% de combustible de origen renovable, siempre que exista disponibilidad en el mercado, un requisito que obligará a una reconfiguración técnica de los actuales sistemas de combustión.
El marco normativo introduce cambios significativos en el modelo de negocio de la generación. El proyecto de real decreto presentado por el Gobierno busca la liberalización y la flexibilidad del sistema, permitiendo por primera vez que el almacenamiento —tanto híbrido como independiente— compita con las centrales de combustibles fósiles. Para ello, el Ejecutivo publicará el precio medio marginal de generación en Gran Canaria, alejándose de los esquemas de retribución actuales que han generado críticas por su rigidez ante los precios negativos del mercado peninsular.
La industria en Gran Canaria tiene hasta el 5 de agosto para presentar alegaciones. El sector se prepara para un proceso competitivo que, lejos de ser un mero trámite administrativo, definirá el mapa energético de la isla para las próximas dos décadas. El Gobierno busca una planta en Tirajana más eficiente, con capacidad para integrar almacenamiento flexible y con un horizonte de descarbonización que ya no admite prórrogas para las infraestructuras de más de cuatro décadas.















