El tejido industrial y energético del sureste de Gran Canaria experimenta un nuevo impulso con la actualización técnica de la planta fotovoltaica Agüimes III. Esta instalación de 3,4 megavatios, situada en un punto estratégico del municipio, ha obtenido la luz verde para una modificación sustancial en sus componentes eléctricos. El ajuste, necesario para garantizar la compatibilidad operativa con la nueva configuración de la subestación colectora Montaña del Canónigo, marca un paso adelante en la eficiencia de la generación renovable en la isla.
La intervención técnica se centra en una reconfiguración integral de la infraestructura de evacuación. El cambio más significativo es el incremento del nivel de tensión en la línea de conexión, que pasa de 20 a 30 kilovoltios. Esta adaptación técnica requiere la sustitución de transformadores y celdas de media tensión, asegurando así una transferencia de energía más estable hacia la red de distribución. La planta mantiene su capacidad de generación a partir de 11.043 módulos fotovoltaicos, cada uno con una potencia de 360 vatios pico, dispuestos meticulosamente en tres filas horizontales.
El corazón operativo de esta planta se organiza a través de dos centros de transformación diferenciados. El primero integra un inversor de 2.465 kilovoltiamperios, limitado a 2.200, mientras que el segundo cuenta con un equipo de 1.200 kilovoltiamperios. Ambas unidades operan bajo la nueva arquitectura de 30 kilovoltios. La energía generada llegará al centro de entrega mediante canalizaciones subterráneas de gran capacidad, compuestas por conductores de aluminio diseñados para soportar el flujo eléctrico bajo las nuevas exigencias de tensión.
Desde el centro de entrega, una línea de evacuación de 247 metros de longitud transporta la electricidad hasta la subestación Montaña del Canónigo. Esta subestación, objeto recientemente de una remodelación sustancial, desempeña un papel clave en el sistema eléctrico del sur de la isla. La integración de la planta Agüimes III en este nodo refuerza la capacidad del sistema para absorber el incremento de generación renovable proyectado en esta zona de Gran Canaria, un enclave caracterizado por su alta radiación solar y su creciente demanda industrial.
El proyecto cumple estrictamente con los parámetros normativos que definen las modificaciones no relevantes. No existen alteraciones en la tecnología de generación ni expansiones que requieran expropiaciones adicionales o evaluaciones ambientales ordinarias. La seguridad de la instalación, tanto en sus equipos principales como en los auxiliares, queda garantizada mediante esta actualización, que alinea la planta con los estándares actuales de las redes eléctricas insulares.
Esta modernización se desarrolla en paralelo a otros hitos energéticos en el municipio de Agüimes, consolidando esta comarca como uno de los nodos renovables más dinámicos de Canarias. La capacidad instalada de 3,4 megavatios, aunque modesta en comparación con grandes parques eólicos, es vital para la estabilidad del suministro en el sureste grancanario. La adecuación técnica de la planta no solo optimiza su rendimiento inmediato, sino que prepara la infraestructura para integrar futuras mejoras tecnológicas, reafirmando el papel del sur de la isla como motor de la transición ecológica en el archipiélago.















