La Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Veneguera inicia una fase crítica de transformación. Esta instalación, pieza clave en la gestión hídrica del municipio, se somete a un programa de adecuación y mejora técnica destinado a corregir el deterioro acumulado tras años de servicio. La intervención, con un presupuesto de 317.449,41 euros, pretende recuperar la operatividad plena de una planta que actualmente mantiene operativa solo una de sus dos líneas de tratamiento.
El diagnóstico técnico revela deficiencias estructurales que comprometen la eficiencia del sistema. El plan de obras contempla la renovación de la caseta de control y una modificación integral en la línea de pretratamiento. Entre las actuaciones más urgentes destaca la puesta en marcha del segundo tanque de aireación y el segundo tanque de sedimentación, elementos indispensables para equilibrar las cargas de tratamiento y garantizar la calidad del agua depurada. La ejecución también incluye la renovación de las eras de secado, la reparación de muretes y la reposición de calderería utilizando acero al carbono para asegurar la durabilidad de la infraestructura.
La modernización técnica alcanza aspectos logísticos y de seguridad. El proyecto sustituye el alumbrado convencional por tecnología LED y refuerza el pilar de hormigón en el acceso principal a la parcela. Estas mejoras no solo corrigen los fallos operativos, sino que elevan los estándares de seguridad y eficiencia energética en el entorno de la calle El Pedregal. El plazo de ejecución se ha fijado en cinco meses a partir de la firma del acta de replanteo, estableciéndose un periodo de garantía de dos años tras la recepción de las obras.
La complejidad técnica del proyecto ha determinado que la contratación se gestione como una unidad técnica indivisible. La coordinación de todos los elementos es imprescindible para el éxito de la restauración, por lo que no se ha recurrido a la división en lotes para evitar disfunciones operativas durante el proceso. La solvencia técnica requerida para la licitación incluye la exigencia de un jefe de obra con titulación superior o técnica y una experiencia mínima de tres años en infraestructuras hidráulicas, lo que refleja el nivel de especialización necesario para garantizar la correcta ejecución de los trabajos.
El cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos es otro pilar central de esta actuación. La empresa adjudicataria estará obligada a designar un técnico responsable en seguridad y salud, con titulación habilitante en prevención de riesgos laborales, para asegurar que los protocolos establecidos durante las obras protejan al personal y al entorno. Este compromiso se refuerza con una condición especial de carácter social vinculada al contrato, bajo pena de penalización económica ante cualquier incumplimiento.
La inversión, que se integra en el marco de financiación del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN), representa una apuesta por la sostenibilidad del ciclo integral del agua en el sur de la isla. Con este despliegue de recursos, la EDAR de Veneguera se prepara para absorber la demanda actual de tratamiento, eliminando las carencias que han limitado su capacidad durante el último tiempo. Una vez finalizada la intervención, la instalación recuperará su funcionalidad completa, asegurando una gestión eficiente y segura de los recursos hidráulicos en el municipio de Mogán.















