Datos oficiales del Patronato de Turismo de Gran Canaria de julio de 2026. El clima empresarial del sector turístico en el sur grancanario atraviesa un escenario de profunda contracción económica, tal como revelan los indicadores oficiales sobre la marcha del negocio y los factores limitantes de la actividad en los sucesivos trimestres analizados.
Entre los principales factores que limitan la actividad empresarial, la escasez de mano de obra y el aumento de la competencia continúan estrangulando el margen operativo de las compañías alojativas. En el sector hotelero, la falta de personal se mantuvo como uno de los principales lastres con un índice de 47,96 en el segundo trimestre de 2026, mientras que la debilidad de la demanda escaló de forma preocupante hasta situarse en 43,57 puntos, registrando un incremento interanual del 3,03%. En el ámbito de los apartamentos, la debilidad de la demanda se disparó con crudeza hasta alcanzar los 73,14 puntos en el segundo trimestre de 2026, con una variación interanual del 17,36%, evidenciando que los visitantes retraen su consumo ante la escalada de costes.
Finalmente, las valoraciones sobre las políticas aplicadas por la administración pública muestran crecientes exigencias regulatorias y de control en el sector. En los hoteles, la normativa del sector alojativo se disparó hasta alcanzar un saldo de 45,94 puntos en el segundo trimestre de 2026, con un repunte interanual del 35,96%, mientras que la protección ambiental y la seguridad se consolidaron como prioridades institucionales con saldos de 50,71 y 51,81 puntos respectivamente. Estos datos dibujan un panorama empresarial complejo, donde el incremento de las restricciones normativas y las dificultades de contratación limitan la capacidad de reacción de los empresarios turísticos frente a la volatilidad de los mercados emisores.
Las cifras de valoración respecto al mismo periodo del año anterior evidencian una desaceleración notable, especialmente en el segundo trimestre de 2026, donde los hoteles registraron un saldo positivo de empleo de 14,89 con una variación interanual del 5,08%, mientras que su facturación se redujo drásticamente hasta un saldo de 14,36 con un incremento interanual de apenas el 2,65%. La inversión en este segmento hotelero experimentó un comportamiento similar al situarse en un saldo de 14,98 con una variación interanual negativa del 7,81%, y el nivel de precios marcó un saldo de 15,22 con un desplome interanual del 15,10%.
La situación en el segmento de los apartamentos resulta todavía más crítica, acumulando datos negativos generalizados que confirman el retroceso de la rentabilidad en el modelo extrahotelero. Durante el segundo trimestre de 2026, el empleo en los apartamentos arrojó un saldo negativo de -2,05 con una variación interanual del -7,69%, al tiempo que la facturación se desplomó hasta un saldo de -15,96 con una contracción interanual del 26,37%. En este mismo periodo, la inversión en los complejos de apartamentos descendió a un saldo de 5,99 con una variación negativa del 13,48%, y el nivel de precios cayó hasta un saldo de 10,03 con un descenso interanual del 12,48%, reflejando una pérdida severa de competitividad frente al ejercicio anterior.
El análisis de la valoración respecto al trimestre precedente acentúa la intensidad de este bache estacional y operativo en el tejido empresarial turístico. En los hoteles, el saldo de empleo correspondiente al segundo trimestre de 2026 se situó en -4,76 con una variación del -6,64% frente al trimestre anterior, mientras la facturación sufrió un retroceso abrupto hasta un saldo de -15,68. Por su parte, los apartamentos sufrieron un desplome histórico en su volumen de negocio trimestral en el segundo trimestre de 2026, registrando un saldo de -50,19 con una variación negativa del 23,14%, acompañado de una caída del empleo hasta un saldo de -15,76 y un desplome en los precios que alcanzó un saldo de -34,30.















