La hipótesis de una posible suspensión del espacio Schengen por parte de España hacia los ciudadanos de Italia, como ha hecho Roma por la crisis migratoria de Ceuta, como reacción a tensiones fronterizas en la Unión Europea, plantea un escenario singular sobre el papel real del mercado transalpino en la economía insular. Con las últimas cifras consolidadas dadas a conocer en 2025, los datos demuestran que el turismo italiano en Gran Canaria tiene un carácter marcadamente residual. La isla recibe a 125.046 turistas italianos mayores de dieciséis años, respaldados por 131.899 pasajeros en vuelos directos gestionados por Aena, 11.143 menores de esa edad.
Dentro de las actividades de ocio y servicios, el 17,8% contrató excursiones organizadas (gasto medio de 80 euros), el 5,5% realizó actividades deportivas (gasto medio de 118 euros), el 3,4% participó en actividades culturales (gasto medio de 70 euros), el 9,2% visitó museos (gasto medio de 62 euros), el 5,8% acudió a parques de ocio (gasto medio de 127 euros), el 14,8% frecuentó discotecas (gasto medio de 61 euros) y el 1,7% utilizó servicios de wellness (gasto medio de 194 euros). Finalmente, el 42,7% adquirió souvenirs (gasto medio de 74 euros) y el 7,5% tuvo gastos médicos o farmacéuticos (gasto medio de 100 euros).
La facturación total generada por este segmento en el territorio insular se sitúa en 156 millones de euros, de los cuales 106 millones de euros corresponden de manera neta a la facturación en destino sin incluir el transporte aéreo. Los indicadores operativos reflejan una estancia media de 13,94 días con un gasto medio diario de 120,8 euros —que desciende a 86,0 euros diarios al descontar el billete de avión, tasado en una media de 398,9 euros—. En cuanto al alojamiento, el 61,0% opta por solo alojamiento, el 17,1% elige todo incluido, el 10,9% media pensión, el 9,2% alojamiento y desayuno y el 1,8% pensión completa, distribuyéndose entre un 29,1% de alojamiento privado, un 16,7% en apartamentos o villas y un 12,2% en hoteles de 4 estrellas.
Frente a los grandes motores continentales que sostienen masivamente el sector, una eventual alteración fronteriza con este mercado apenas alteraría el pulso macroeconómico insular. En el apartado de transporte, el 93,9% incurre en costes de transporte nacional o internacional (gasto medio de 425 euros), el 6,0% utilizó pasajes entre islas (gasto medio de 73 euros), el 23,8% usó taxi (gasto medio de 66 euros), el 37,1% alquiló vehículos (gasto medio de 112 euros) y el 17,1% recurrió al transporte público (gasto medio de 29 euros). En alimentación, el 70,9% realizó compras en supermercados (gasto medio de 176 euros) y el 72,0% acudió a restaurantes o cafeterías (gasto medio de 168 euros).















