La transformación urbana del sur de Gran Canaria ha dado su pistoletazo de salida oficial con el inicio de los trabajos de excavación en el emblemático y largamente abandonado solar del antiguo edificio de Viajes Insular, situado en la frontera estratégica entre el núcleo urbano de San Fernando de Maspalomas y la zona turística de Playa del Inglés, justo al pie de la carretera GC-500. Dos potentes retroexcavadoras ya operan sobre el terreno removiendo tierra y cargando camiones, marcando el inicio de la materialización de un macroproyecto comercial que llevaba gestándose desde que los promotores obtuvieron la licencia municipal en octubre de 2024.
Impulsado por la entidad promotora Isla del Paraíso 200 S.L., el complejo comercial representa una inyección financiera histórica para el municipio de San Bartolomé de Tirajana. La actuación supone una inversión global de 48 millones de euros y abarca una superficie total que supera los 60.000 metros cuadrados, con un plazo estimado de ejecución fijado en dos años y medio.
El diseño arquitectónico del centro comercial se estructurará en torno a una gran plaza central abierta a nivel de la calle paralela Alcalde Enrique Jorge, coronada por un gran patio que incrementa su amplitud según se asciende por las plantas. La distribución de los espacios se ha concebido para optimizar al máximo cada nivel, integrando en la planta a nivel de calle y en los niveles superiores la oferta principal de tiendas, la oficina de gerencia, amplios pasillos centrales, áreas comunes y los servicios compartidos del recinto, mientras que las plantas de semisótano y entreplanta se destinarán a acoger nuevos locales comerciales, instalaciones técnicas y servicios logísticos especializados.
Por su parte, la planta bajo el suelo albergará establecimientos comerciales adicionales, zonas de almacenamiento, una central de reciclaje de residuos, rampas de acceso y servicios operativos comunes, complementándose todo ello con un amplio aparcamiento subterráneo dotado de 864 plazas de estacionamiento bajo rasante para facilitar la accesibilidad masiva de visitantes y clientes.
Más allá del impacto urbanístico que supone eliminar el histórico solar ruinoso, demolido a finales de 2013, el complejo nace con el objetivo de revitalizar por completo la fachada comercial del frente de San Fernando orientada hacia Playa del Inglés. En términos de empleo, la infraestructura dinamizará notablemente el mercado laboral del sur insular con la creación de 520 puestos de trabajo en total, de los cuales 30 empleos serán de carácter directo destinados a la gerencia, seguridad, tareas de limpieza y mantenimiento, mientras que los 490 puestos restantes se desglosarán en 110 empleos vinculados al futuro hipermercado y 380 puestos generados por el tejido de tiendas y establecimientos comerciales que operarán en el centro.
















