La presencia de tertbutanol en los lixiviados del Ecoparque Gran Canaria Sur, gestionado por una filial de Pérez Moreno y Cespa, se ha consolidado como un riesgo ambiental y operativo crítico para el complejo ambiental. Este compuesto químico orgánico volátil (VOC), que no se degrada fácilmente en el agua, supone una amenaza potencial de contaminación para los suelos y acuíferos subyacentes en caso de cualquier incidencia o desbordamiento en las balsas de lixiviados, líquidos altamente contaminantes generados por la descomposición de los residuos orgánicos mezclados con agua de lluvia.
Según los informes técnicos a los que ha tenido acceso Maspalomas24H, la aparición de este contaminante —vinculado habitualmente a la degradación de subproductos industriales, disolventes, aditivos de combustibles o plásticos depositados indebidamente en las celdas de vertido— quedó al descubierto a raíz de los controles de aguas subterráneas presentados ante los órganos competentes por el titular de la instalación el pasado 9 de junio de 2026. Este hallazgo ha evidenciado la necesidad de dotar a los programas de vigilancia ambiental de la flexibilidad suficiente para incorporar parámetros adicionales no previstos inicialmente en las autorizaciones sectoriales.
El complejo ambiental, catalogado bajo los códigos identificativos industriales de grandes vertederos e instalaciones de valorización y eliminación de residuos no peligrosos con una capacidad superior a las cincuenta y setenta y cinco toneladas diarias, atraviesa además un periodo de intensa actividad administrativa para actualizar su marco regulatorio. Con fecha de 6 de febrero de 2026, la titularidad del centro presentó una comunicación de modificación no sustancial —tramitada bajo el expediente AAI-36-LP/001-2026— orientada a regularizar diversas actuaciones ejecutadas o previstas en las instalaciones del sur insular. Entre las medidas recogidas figuran la construcción de una nueva superficie destinada al almacenamiento de compost, la regularización de los pozos de extracción de lixiviados y biogás perforados progresivamente entre 2019 y 2025 para solventar deficiencias históricas en el drenaje, y la implementación de un sistema de humectación en la zona de acopio de tierras.
A este expediente se sumó una nueva solicitud presentada el 5 de junio de 2026 (expediente AAI-36-LP/002-2026), mediante la cual se requirió la adaptación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) a la resolución autonómica que prorroga la declaración de Canarias como Zona Remota para la eliminación de ciertos subproductos animales no destinados a consumo humano (SANDACH) en vertederos autorizados. Asimismo, el proceso administrativo ha servido para corregir y adecuar la catalogación mediante códigos de la Lista Europea de Residuos (LER) aplicados a la fracción resultante del tratamiento de trituración de residuos vegetales y biorresiduos, asignando formalmente el epígrafe adecuado para los residuos biodegradables procedentes del tratamiento mecánico.


















