La curva de precios en el sur de Gran Canaria para la temporada de invierno describe una trayectoria de "meseta elevada", caracterizada por una robustez excepcional durante los meses centrales del año. El ciclo comienza con una fuerte consolidación en noviembre, mes que inicia la temporada alta con una tarifa media de 206 euros.
Este nivel de precios no solo se sostiene, sino que se mantiene como el techo del mercado durante el pico invernal, alcanzando los 206 euros en diciembre y febrero, y registrando una mínima fluctuación en enero, donde se sitúa en los 204 euros. Esta estabilidad refleja la alta demanda de un mercado europeo que prioriza la estancia prolongada y la calidad climática durante el invierno continental.
A medida que avanzamos hacia el final de la temporada, la curva inicia una fase de transición gradual. En marzo, los precios comienzan una ligera corrección, situándose en los 201 euros, una cifra que todavía mantiene al sector en niveles de alta rentabilidad. Es a partir de abril cuando el descenso se vuelve más perceptible, con la tarifa cayendo hasta los 178 euros. Esta bajada marca el cierre del ciclo invernal y la preparación del mercado para la transición hacia la temporada baja, donde el interés por el destino evoluciona hacia otros segmentos de viajeros.
Al llegar a la primavera avanzada y principios del verano, los precios se corrigen de forma más pronunciada hacia el rango de los 140 euros, con 143 euros en mayo y 142 euros en junio. Este ajuste es el resultado natural del fin de la búsqueda de sol invernal. No obstante, cabe destacar que factores estructurales, como la reciente apuesta de promotoras por producto de lujo en Mogán y San Agustín, junto con las limitaciones operativas derivadas de la escasez de mano de obra en el sector, podrían actuar como factores alcistas. Esta combinación de menor oferta operativa y mayor posicionamiento de calidad sugiere que, incluso en los meses de ajuste, el suelo de precios podría mantenerse más alto de lo que indicaría el comportamiento histórico.
















