Una nueva norma impuesta por la aerolínea Jet2 en 12 aeropuertos del Reino Unido está convirtiendo el inicio de las vacaciones de miles de turistas británicos en un auténtico calvario antes de llegar a Maspalomas. La compañía exige ahora realizar el check-in y la entrega de equipaje con una antelación mínima de cuatro horas y media respecto a la salida del vuelo, obligando a los pasajeros a un esfuerzo logístico adicional. El refuerzo en los turistas al sur de Gran Canaria para evitar valoraciones negativas a la llegada al destino tiene movilizados a hoteleros y gestores de apartamentos.
Esta medida afecta especialmente a quienes tienen vuelos matutinos, forzándoles a desplazarse al aeropuerto la tarde anterior —entre las 16:30 y las 21:00 horas— para cumplir con el requisito de facturación nocturna si quieren evitar las colas en el último momento. Lejos de ser una ventaja, esta obligación se suma al estrés habitual de los viajes y supone una carga extra para los turistas que se dirigen al sur de Gran Canaria.
Ante esta situación, los viajeros se ven obligados a reorganizar sus planes en el día previo a la partida, teniendo que trasladarse al aeropuerto con sus maletas, realizar el proceso de facturación y regresar a sus alojamientos o lugares de origen. Este trámite adicional en origen repercute directamente en el cansancio y la fatiga con la que los turistas afrontan el inicio de su viaje vacacional a Maspalomas, incrementando la tensión desde el momento mismo de la salida.
Jet2 justifica esta medida en la necesidad de agilizar los procesos y reducir las colas en los mostradores durante las horas punta, especialmente para los primeros vuelos del día. Sin embargo, desde la perspectiva del pasajero, la obligación de acudir al aeropuerto con tantas horas de antelación para facturar el equipaje se traduce en un inconveniente logístico y una fuente de agotamiento añadido, empañando el comienzo de la experiencia vacacional.
















