La estructura sociodemográfica del turismo que recala en Gran Canaria experimenta un giro profundo marcado por el dinamismo de los viajeros de mayor edad, según datos oficiales de este mes de agosto de 2026. La comparativa de los datos estadísticos del primer trimestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025 refleja un incremento interanual del 9,83% en la llegada de turistas jubilados, prejubilados o que han cesado por completo su actividad laboral, consolidando a este sector de la población como uno de los principales motores de la estabilidad hotelera en el sur de la isla.
Este avance cuantitativo sitúa al colectivo de pensionistas abarcando ya el 28,95% del total de visitantes que recibe el destino insular, un peso porcentual muy superior al 26,36% que registraban en el ejercicio anterior. La progresión de la demanda senior contrasta de manera directa con el comportamiento bajista de otros segmentos tradicionales de la economía insular, evidenciando que los viajeros en edad de jubilación disponen de una mayor resiliencia económica frente a la inflación y una total flexibilidad temporal para planificar sus estancias al margen de los periodos vacacionales estrictos.
El tirón de los turistas jubilados y prejubilados encaja con la radiografía financiera que presenta el archipiélago, donde la capacidad de gasto de los visitantes se concentra de forma masiva en las rentas más elevadas. Los datos del sector confirman que los hogares con ingresos anuales de 75.000 euros o más lideran la llegada de viajeros con el 33,32% de la cuota, acompañados por el segmento de rentas medias-altas de 25.000 a 49.000 euros con el 29,50%, acumulando entre ambos tramos más del 60% del volumen global de turistas que eligen la isla.
En el lado opuesto de la balanza laboral, el resto de los perfiles registra retrocesos generalizados que acentúan la dependencia del sector respecto al turismo senior y de mayor poder adquisitivo. La masa de asalariados y trabajadores por cuenta ajena, que continúa siendo el grupo más numeroso con el 46,07% de la cuota total, experimentó un descenso interanual del 1,91%. Por su parte, el colectivo de empresarios con o sin asalariados avanzó moderadamente un 3,05% hasta alcanzar el 19,35% de los viajeros, mientras que las categorías de inactividad minoritaria cayeron un 9,69%, relegando su presencia al 1,04% de la cuota insular.















