Datos oficiales. El sector turístico del sur de Gran Canaria encara el tercer trimestre de 2026 con un panorama preocupante, marcado por una severa crisis en el segmento de apartamentos y un estancamiento en las expectativas del sector hotelero. Aunque los niveles de ocupación absoluta se mantienen en cifras respetables, los datos interanuales revelan un cambio de tendencia claro hacia la atonía y el pesimismo, especialmente en los meses centrales de verano.
El segmento de apartamentos turísticos es el que presenta el escenario más sombrío. Las previsiones para los meses de julio, agosto y septiembre de 2026 confirman una caída generalizada de la ocupación en comparación con el mismo periodo del año anterior. Los datos son elocuentes: se espera un descenso del 1,36% en julio y de casi el 4% en agosto (concretamente un 3,97%), situando las tasas de ocupación en el 62,33% y 63,78% respectivamente.
Sólo septiembre muestra un ligero repunte del 0,75%. Lo más alarmante es que, según la comparativa con la media del archipiélago, Gran Canaria presentará niveles de ocupación inferiores a la media canaria para estos tres meses venideros en este tipo de alojamiento. El pesimismo se extiende a las expectativas empresariales sobre la llegada de viajeros: el único mercado que mantiene el optimismo es el nacional (con un saldo de 37,68), mientras que para el resto de mercados (británico y resto de Europa) se espera un descenso en los turistas alojados, con una profundización del pesimismo en el caso británico respecto al año pasado.
En el caso de los hoteles, la situación es de relativa estabilidad en las cifras de ocupación, aunque las expectativas empresariales muestran fisuras. Las tasas esperadas para el trimestre son altas y estables, rondando el 77% en julio y agosto, y el 74% en septiembre. Las variaciones interanuales son mínimas y poco significativas, oscilando entre un ligero descenso en julio (-0,26%) y leves subidas en agosto (0,06%) y septiembre (0,88%).
A pesar de esta aparente calma en los números absolutos, que se mantienen superiores a la media canaria, el saldo de expectativas sobre la evolución de viajeros revela un enfriamiento del optimismo. Aunque se declaran expectativas positivas para los mercados nacional (43,97), británico (28,43) y resto de Europa (2,54), estas cifras son, en general, peores que las declaradas para el mismo trimestre de 2025. Llama poderosamente la atención el caso del mercado nacional: el saldo de expectativas pasa de ser muy negativo en 2025 (-16,34) a positivo en 2026 (43,97), pero con una caída interanual de más de 60 puntos, indicando que, aunque el sector cree que vendrán más nacionales, el entusiasmo por este mercado se ha desinflado considerablemente respecto al año anterior.
El fin del verano de 2026 en el sur de Gran Canaria se perfila con luces y sombras. Los hoteles resisten con ocupaciones elevadas pero con expectativas de crecimiento más moderadas, mientras que los apartamentos sufren una caída notable en sus previsiones de ocupación y un clima generalizado de pesimismo empresarial en la marcha del negocio.















