¿Capital Europea de la Cultura en 2031 en Las Palmas? Un análisis oficial de este verano sobre las motivaciones de los turistas que eligen Gran Canaria revela una cara B interesante y que pone de relieve la importancia de Maspalomas: para una parte muy significativa de los visitantes, la isla carece de atractivos más allá de su clima y seguridad. Los datos previos al viaje muestran que aspectos culturales, históricos, naturales y de ocio activo son irrelevantes para un gran porcentaje de quienes planifican sus vacaciones en el archipiélago.
Si bien el Clima es el factor principal para el 73,29% de los turistas, y la Seguridad -en un meritorio segundo lugar- importa "mucho" al 56,45%, estos datos pueden interpretarse también como una dependencia excesiva de estos dos únicos factores. La Tranquilidad (50,86%), el Mar (46,72%) y la Oferta alojativa (43,24%) completan un Top 5 que relega a un segundo plano cualquier otra experiencia. El hecho de que factores como Precio (40,62%), Pertenece a Europa (39,88%) y Viaje sencillo (39,33%) estén tan arriba en la lista de prioridades también sugiere que el turista busca comodidad y previsibilidad, más que una experiencia transformadora o descubridora.
La parte más negativa de la encuesta la protagonizan los factores que importan "nada" a los turistas antes de viajar. Liderando este ranking se encuentra la Red de senderos, citada como irrelevante por el 45,56% de los encuestados. Este dato es demoledor para las aspiraciones de diversificar la oferta turística hacia el interior y el turismo activo.
Casi empatado está el Ocio nocturno, que importa "nada" al 45,52% de los visitantes. Esto confirma que la isla no es percibida como un destino de fiesta para la mayoría, lo que puede limitar su atractivo para segmentos de edad más jóvenes o urbanos.
Pero lo más alarmante es la irrelevancia de los activos culturales e históricos. El Patrimonio histórico importa "nada" a casi un tercio de los turistas (29,7%), y la Oferta cultural tampoco es tenida en cuenta por el 24,07%. Estos porcentajes indican un fracaso en la puesta en valor y promoción de la historia y cultura canarias, o bien una falta de interés intrínseca por parte del turista de sol y playa predominante.
Otros aspectos que resultan indiferentes a una parte considerable son la Oferta comercial (26,88%) -sorprendente para un destino que también quiere atraer por sus compras-, el Exotismo (25,69%) -lo que sugiere una imagen de destino poco diferenciado o 'domesticado'-, la Gastronomía (13,43%), -un pilar fundamental de la experiencia turística que aquí pincha en la fase de planificación-, la Autenticidad (10,85%) y las Posibilidades de diversión (10,29%).
En conclusión, la radiografía turística previa al viaje muestra una Gran Canaria encasillada como un refugio seguro y con buen clima, pero que no logra despertar interés por su patrimonio, su naturaleza interior, su cultura o su oferta de ocio complementaria para una gran masa de sus visitantes. Un desafío importante para la sostenibilidad y diversificación del modelo turístico insular.















