El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha lanzado este verano al mercado una licitación de 655.000 euros para la primera fase de la renovación de aceras de Sonneland, uno de los compromisos municipales. La obra afecta a las calles Agustín Millares Carló y César Manrique, prevé seis meses de trabajos y una media de 12 trabajadores durante la ejecución por 655.620,39 euros. Esa es la cifra que el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha puesto sobre la mesa para la primera fase de la renovación integral de las aceras de Sonnenland. El presupuesto de ejecución por contrata asciende a esa cantidad, según el proyecto técnico redactado en 2026. La actuación forma parte de una intervención más amplia sobre el espacio público del barrio.
Para Sonnenland, el cambio tendrá un efecto directo en algo tan básico como caminar por el barrio. La inversión se concentra en el suelo urbano, los cruces, los accesos y el alumbrado. Son elementos que utilizan cada día residentes, trabajadores y visitantes. 655.620 euros y seis meses de obras son el coste previsto para empezar a cambiar ese recorrido. La primera fase en la que llevan trabajando los técnicos de desde el primer edil a Urbanismo y Vías y Obras se concentra de entrada en dos calles: Dr. Agustín Millares Carló y César Manrique. Son dos de los ejes de movilidad interna de Sonnenland. El proyecto prevé para una segunda fase en Teobaldo Power, Einstein, Dr. Juan Bosch Millares, Isaac Peral, Thomas Edison, Vicente Blasco Ibáñez y Tomás Morales. La planificación pretende mantener el tráfico peatonal y rodado durante los trabajos y reducir las afecciones sobre los negocios, los servicios y los accesos a los edificios.
El perfil mixto de los residentes entre viviendas, complejos alojativos y locales comerciales conviven en una trama urbana que ha estado dejada de la mano de Dios. El documento base del concurso señala un tránsito peatonal y rodado significativo en unas aceras con pavimentos deteriorados, discontinuidades y problemas de adaptación a la normativa de accesibilidad. El proyecto nace de esa situación.
La obra no consiste en levantar baldosas y colocar otras nuevas. Incluye demolición de pavimentos y bordillos, preparación de firmes, colocación de nuevas soleras, pasos peatonales, ajustes de cotas, reposición de tapas de arquetas y trabajos sobre elementos de drenaje. También contempla señalización horizontal y vertical. La accesibilidad es uno de los puntos centrales. El proyecto plantea ampliar aceras donde sea necesario, adaptar los pasos de peatones y resolver pendientes para garantizar itinerarios utilizables por personas con movilidad reducida. Los técnicos prestarán especial atención a las cotas. El documento señala que las sucesivas campañas de asfaltado han generado encuentros irregulares entre las aceras, los accesos a locales y los garajes.
El pavimento elegido también tiene una dimensión considerable. La documentación técnica contempla baldosas hidráulicas Llosa Vulcano de Breinco o similares con espesor para determinadas zonas como las que implica áreas de comercios o zonas de carga y descarga por la logística del turismo. Otra solución utiliza piezas de 20 por 20 centímetros y cuatro centímetros de espesor. La colocación incluye juntas, cortes, piezas especiales y adaptación de tapas de servicios.
El alumbrado entra en renovación porque el proyecto prevé sustituir las luminarias existentes por equipos más eficientes. También incorpora trabajos sobre las redes y elementos que puedan quedar afectados por las obras. El seguimiento topográfico tendrá un papel relevante: el documento establece controles periódicos, con una frecuencia aproximada de dos veces por semana durante la ejecución.
El calendario previsto es de seis meses. La estimación del proyecto sitúa en 12 trabajadores de media la mano de obra durante la ejecución. Esa previsión convierte la intervención en una obra de escala suficiente para alterar durante meses la rutina de uno de los núcleos residenciales y turísticos del sur del municipio. El proyecto también contempla una segunda fase. El objetivo es extender la renovación a otras calles de Sonnenland una vez completada la primera intervención. La elección de Dr. Agustín Millares Carló y César Manrique responde a su posición dentro de la red viaria del barrio. El Ayuntamiento busca utilizar esta primera actuación como referencia para las siguientes.















