La medida entra en vigor este sábado, 5 de septiembre, a las 10:00 horas, y afecta a las zonas situadas por encima de los 600 metros de altitud en el norte de la isla y de los 400 metros en el sur
Se mantienen las restricciones al uso del fuego, el acceso y tránsito por terrenos forestales, las quemas, la pirotecnia y otras actividades que puedan provocar incendios
El Cabildo de Gran Canaria ha declarado la situación de alerta por riesgo de incendios forestales en la isla, a través del Plan INFOGRAN, que entrará en vigor el sábado 5 de septiembre de 2026 a las 10:00 horas. Esta decisión se basa en la predicción meteorológica facilitada por la AEMET, así como en la actualización del nivel de alerta emitida por el Gobierno de Canarias y el estado actual del territorio insular. La alerta afecta especialmente a las zonas situadas por encima de los 600 metros en la vertiente norte y los 400 metros en la vertiente sur de Gran Canaria, donde el peligro es mayor debido a las condiciones climáticas.
Durante este periodo, se establecen una serie de restricciones estrictas para prevenir incendios forestales. Queda prohibido encender fuego en cualquier espacio abierto, incluidas áreas recreativas, zonas de acampada y albergues, tanto si están habilitados como si se trata de sistemas portátiles. Asimismo, no está permitido el acceso rodado por la carretera GC-216 salvo para residentes y servicios públicos, ni el uso de espacios como la Zona de Acampada Llanos de la Mimbre o el Área Recreativa de Tamadaba. Se suspenden todas las autorizaciones para quemas agrícolas o forestales y queda prohibida la utilización e introducción de material pirotécnico, así como maquinaria que pueda generar chispas o deflagraciones cerca del monte.
El Cabildo recuerda a toda la ciudadanía la importancia vital de extremar las precauciones y cumplir con todas las medidas establecidas para proteger tanto a la población como al patrimonio natural insular. Además, se prohíbe circular por montes y terrenos forestales –incluidos senderos– salvo excepciones específicas; tampoco está permitido arrojar objetos combustibles ni realizar actividades cinegéticas durante esta alerta. El cumplimiento riguroso de estas normas es esencial para facilitar las labores preventivas y garantizar una respuesta eficaz ante posibles emergencias relacionadas con incendios forestales en Gran Canaria.















