El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha consolidado un presupuesto municipal para el ejercicio 2026 que asciende a 238,7 millones de euros tras la aprobación definitiva de sendas modificaciones presupuestarias en el Pleno. Este montante equilibra de manera exacta los estados de ingresos y gastos, reflejando el músculo financiero de la principal comarca turística del sur de Gran Canaria bajo la alcaldía de Marco Aurelio Pérez.
En el capítulo de obligaciones económicas, las inversiones reales acaparan la mayor cuota al situarse en 86,9 millones de euros, erigiéndose como el pilar fundamental del desarrollo del municipio. A este esfuerzo inversor le acompañan los bienes corrientes y de servicio con 74,9 millones de euros, los gastos de personal con 42,6 millones de euros, las transferencias de capital con 24,7 millones de euros, y las transferencias corrientes con 6,9 millones de euros. El capítulo financiero se completa con 2,3 millones de euros en gastos financieros, 150.000 euros en activos financieros y 50.000 euros destinados al fondo de contingencia e imprevistos.
Por el flanco de los recursos económicos, la financiación de los 238,7 millones de euros encuentra su principal palanca en el uso de los remanentes acumulados. Los activos financieros aportan 110.403.259,15 euros al estado de ingresos, constituyendo la fuente de mayor volumen de todo el ejercicio presupuestario.
El desglose tributario y de transferencias se completa con 44.749.530,94 euros procedentes de transferencias corrientes, 36.645.315 euros recaudados a través de impuestos directos sobre la capacidad económica de residentes y titulares de bienes, y 27.046.849 euros en transferencias de capital para cofinanciar proyectos. Asimismo, la recaudación por tasas y otros ingresos aporta 12,8 millones de euros, los ingresos patrimoniales suman 4,9 millones de euros, y los impuestos indirectos cierran el cuadro con 2,05 millones de euros.
Con este despliegue presupuestario, el ejecutivo municipal de San Bartolomé de Tirajana busca consolidar su ejecución de gasto e inversiones estratégicas en un momento clave de la legislatura, asegurando la liquidez necesaria para afrontar el pulso socioeconómico del sur insular de cara al horizonte electoral de 2027.















