Misión para Alejandro Marichal: arreglar Coalición Canaria (CC) en Mogán para que sumen respaldos junto a otras formaciones. CC confía en mantener los acuerdos de gobernabilidad vigentes con la estructura residual de Ciudadanos por el Cambio (Ciuca) en el municipio turístico de Mogán, a pesar del salto de su máxima lideresa, Onalia Bueno, desde las filas nacionalistas al PP. La operación dibuja un escenario de absorción estratégica donde la formación insular asume el liderazgo local mientras la histórica marca local de Ciuca se adentra en un proceso de inmersión táctica.
El movimiento estratégico se produce tras la incorporación de la regidora sureña a la órbita del PP. Onalia Bueno, quien conquistó la alcaldía municipal en el año 2019 bajo las siglas de Ciuca —plataforma municipalista gestada originalmente en el ámbito grancanario—, canaliza ahora su capital político hacia la estructura socialpopular del PP (en Las Palmas capital el candidato del PP, Hipólito Suárez va contracorriente del partido en Génova y prefiere pactos con el PSOE que con Vox). En los despachos de CC valoran que en el grupo de gobierno actual saldrá un perfil de corte marcadamente local reforzando la penetración territorial en uno de los enclaves turísticos más cotizados de la provincia.
Si en la cita con las urnas de 2015 la formación municipalista cosechó un respaldo de 2.806 sufragios, la actual estrategia pasa por diluir la marca independiente bajo el paraguas orgánico de Coalición Canaria, garantizando la estabilidad del pacto institucional con los concejales que permanecen fieles al aparato local de Ciuca. Las proyecciones reales sobre Bueno en el PP son relativas. Lo que aporta al PP son 4.334 votos --los sufragios suelen ser libres dado que en 2026 hay libertad de ideas-- en la circunscripción de Mogán, un feudo demográfico donde la alta concentración de residentes vinculados al sector hotelero y extracomunitarios condiciona fuertemente la participación.
Esta cifra contrasta de manera notable con los requerimientos necesarios para la política insular: acceder al Cabildo de Gran Canaria exige una masa crítica sustancialmente mayor, donde el primer consejero de una lista competitiva suele orbitar en torno a los 44.000 electores insulares. Con esta jugada, CC busca blindar su retaguardia en el sur grancanario, asegurando la hegemonía municipal en Mogán y neutralizando las tensiones internas derivadas de la salida de la regidora de su antigua formación instrumental.
















