El sector alojativo de Gran Canaria cerró el pasado mes de agosto con una clara disociación entre la rentabilidad económica y los volúmenes de ocupación por plazas, registrando un encarecimiento generalizado de las tarifas y una contención en los flujos globales de pernoctaciones. Según los datos difundidos por el Instituto Canario de Estadística (ISTAC) correspondientes a la encuesta de ocupación hotelera y extrahotelera, la tarifa media diaria escaló hasta los 135,70 euros en agosto de 2026, lo que representa un incremento del 4,68% en comparación con los 129,63 euros anotados en el mismo mes del ejercicio precedente. En el balance acumulado de los ocho primeros meses del año, este indicador de precios mantiene una trayectoria idéntica de crecimiento al situarse en una media de 134,31 euros, un 4,69% por encima de los 128,29 euros registrados en el acumulado de 2025.
Este dinamismo en los precios vino acompañado de un comportamiento dispar en los principales indicadores de ocupación del archipiélago. La tasa de ocupación por habitación experimentó un ligero repunte mensual del 0,59% en agosto, situándose en el 82,50% frente al 82,02% del año anterior, mientras que en el acumulado anual se mantuvo prácticamente plana en el 80,52%. Por el contrario, la tasa de ocupación por plaza sufrió una contracción del 1,80% en el octavo mes del año, bajando desde el 81,70% hasta el 80,23%. Esta divergencia entre ambas ratios denota una mayor contención en el volumen de plazas ocupadas de forma simultánea frente a la optimización de la capacidad por habituación, una tendencia que también se refleja en el acumulado anual de plazas, cuya media retrocede un 1,06% para quedar fijada en el 70,78%.
El análisis de los volúmenes globales de demanda revela que el total de pernoctaciones en el conjunto de los establecimientos turísticos de la isla se redujo un 1,15% en agosto, contabilizando 2.681.814 estancias frente a las 2.712.988 de 2025, situando el acumulado anual en 18.568.733 pernoctaciones con un descenso interanual del 0,83%. Este leve repliegue general estuvo liderado por el segmento de viajeros extranjeros, cuyas pernoctaciones mensuales cayeron un 1,71% hasta los 2.056.019, a pesar de que el número de turistas internacionales alojados creció un 2,43% en agosto hasta alcanzar los 307.610 visitantes, elevando su acumulado anual a 2.492.915 viajeros y un avance del 2,58%.
En cuanto al comportamiento de la demanda nacional y regional, los datos estadísticos reflejan dinámicas contrapuestas entre los visitantes procedentes del resto de España y los residentes canarios. Las pernoctaciones de turistas nacionales no residentes en las islas repuntaron un 4,31% en agosto con 243.352 estancias, impulsadas por un incremento del 1,26% en los viajeros alojados. Sin embargo, el mercado de residentes canarios experimentó un retroceso del 1,40% en sus pernoctaciones mensuales (382.443 estancias) y del 0,79% en los viajeros alojados (93.051), consolidando una moderación del turismo de proximidad durante el periodo estival.
Por lo que respecta a la estancia media, el conjunto de los visitantes registró un descenso del 1,91% en agosto, situándose en 7,19 días por viajero, una tónica que se repite en el acumulado anual con una media de 7,04 días. Los turistas extranjeros mantuvieron estancias medias de 8,37 días en agosto, recortando un 3,90% este indicador respecto al año pasado, mientras que los viajeros nacionales ampliaron su estancia un 3,10% hasta los 5,65 días. La combinación de estos factores confirma un escenario donde el sector alojativo grancanario prioriza el rendimiento tarifario por habitación frente al volumen masivo de plazas, amortiguando los ligeros descensos en las pernoctaciones totales mediante una mayor valorización de la estancia turística.















