El operador turístico alemán TUI ha situado a las Islas Canarias y a España entre los enclaves preferidos por los viajeros europeos para la temporada de invierno, un espaldarazo comercial que contrasta con el descenso del 5% en los ingresos por reservas de verano debido a la inestabilidad geopolítica derivada del conflicto en Irán. Según los datos difundidos por la compañía desde Fráncfort, la demanda de destinos de corta y media distancia, unida a la persistencia de las reservas de última hora, sostiene las expectativas del turoperador, que prevé cerrar su ejercicio económico de 2026 con un beneficio operativo antes de extraordinarios situado entre 1.200 y 1.300 millones de euros, por debajo de los 1.410 millones alcanzados en el ejercicio precedente.
A pesar de esta contracción veraniega, que se tradujo en un nivel de ocupación un 2% inferior al del ejercicio precedente, la demanda de cara a la temporada invernal muestra un dinamismo sólido impulsado por los destinos de corta y media distancia y la consolidación de las reservas de última hora. En este contexto, el touroperador alemán ha destacado que España —con especial incidencia en los archipiélagos canario y balear— y Grecia se sitúan a la cabeza de las preferencias del mercado europeo. De cara al cierre del año, TUI prevé que las Islas Canarias, la península ibérica, Egipto y Cabo Verde encabecen los flujos turísticos invernales, mientras que en el segmento de larga distancia sobresalen Tailandia, México y la República Dominicana.
En el plano financiero y corporativo, TUI ha ajustado sus previsiones para el ejercicio económico de 2026 —cuyo cierre está fijado para finales de septiembre—, estimando un beneficio operativo antes de extraordinarios situado en una horquilla de entre 1.200 y 1.300 millones de euros, acotando así el rango previo que oscilaba entre 1.100 y 1.400 millones de euros, frente a los 1.410 millones obtenidos en el ejercicio anterior. La multinacional, que alcanzó una facturación cercana a los 24.200 millones de euros en el último ciclo, confía en el tirón de sus principales mercados de sol y invierno para estabilizar sus márgenes operativos frente a la volatilidad macroeconómica y geopolítica internacional.
Este escenario de planificación invernal coincide con la publicación de las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) relativas al mes de agosto, que confirman una escalada continuada de los precios hoteleros en España. Las tarifas del sector se encarecieron un 6,3% en tasa interanual —el mayor repunte desde abril del año pasado—, encadenando 62 meses consecutivos al alza y situando la tarifa media diaria en los 166,90 euros. En el caso específico de Canarias, los precios hoteleros registraron un incremento interanual del 6,08%, reflejando la fortaleza de la rentabilidad en el archipiélago.
El balance de agosto en los 596 establecimientos hoteleros abiertos en las islas contabilizó 1,1 millones de viajeros —de los cuales 336.433 correspondieron a residentes en España y el resto a visitantes internacionales—, quienes generaron 7,2 millones de pernoctaciones con una estancia media de 6,49 días. Con una oferta comercializada de 269.276 plazas, el grado de ocupación medio en el archipiélago se elevó al 82,01%, cifra que ascendió hasta el 85,22% en el cómputo por habitaciones, empleando a 63.764 trabajadores.
En el conjunto nacional, el sector hotelero cerró agosto con un crecimiento del 1,4% en las pernoctaciones hasta alcanzar los 48,7 millones de registros, consolidando un verano en positivo tras el avance del 0,3% anotado en julio. La facturación media por habitación ocupada escaló un 7,3% hasta los 166,9 euros, mientras que el ingreso medio por habitación disponible (RevPAR) se situó en 133,1 euros frente a los 124,4 euros del año anterior.
El comportamiento de los mercados emisores internacionales mantuvo al Reino Unido como la principal locomotora del turismo extranjero en España, concentrando el 25,5% de las pernoctaciones hoteleras en agosto (uno de cada cuatro turistas foráneos), seguido por el mercado alemán con el 14,5%, Francia con el 11,1%, Italia con el 6,2% y los Países Bajos con el 4,8%. Por su parte, los viajeros residentes en España optaron mayoritariamente por Andalucía, que acaparó el 24,4% de las estancias nacionales, seguida por Cataluña (14,9%) y la Comunidad Valenciana (12,8%), mientras que Baleares lideró la recepción de no residentes con el 33% de las pernoctaciones, por delante de Cataluña (20,6%) y Canarias (18,2%).
















