La cartografía del transporte interinsular en el archipiélago canario ha estado históricamente condenada a la centralidad norteña y a los desplazamientos obligatorios entre capitales. Como adelantó Maspalomas24H con el escepticismo de la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, ahora en el PP, el borrador de la nueva Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente de Canarias (EMSICAN) introduce un giro copernicano en la planificación del transporte marítimo al proponer una línea directa que una los enclaves costeros de Arguineguín, en Gran Canaria, y Los Cristianos, en Tenerife, informó Atlántico Hoy. Esta conexión pretende coser por mar los dos grandes motores turísticos y poblacionales del sur de ambas islas, liberando a los usuarios de los trayectos kilométricos por carretera que actualmente lastran la movilidad hacia los puertos tradicionales.
En la actualidad, el tránsito marítimo con vehículos y pasajeros entre las dos islas mayores se canaliza de forma prioritaria a través de corredores como el que enlaza Agaete con Santa Cruz de Tenerife. Cualquier viajero o mercancía con origen en el sur grancanario —desde Mogán hasta Maspalomas— y destino en el sur tinerfeño —como Adeje o Arona— se ve abocado a realizar un doble desplazamiento terrestre previo y posterior al embarque. La alternativa que diseña la estrategia autonómica busca precisamente suprimir este rodeo ineficiente, reduciendo los tiempos de tránsito y configurando una ruta comercial y de pasajeros competitiva frente al transporte convencional.
El documento estratégico señala al puerto de Arguineguín como la infraestructura idónea para centralizar la salida en la isla redonda, apoyándose en una dársena que ya gestiona tráfico regular de pasajeros con enclaves locales como Anfi del Mar, Puerto Rico y Mogán, disponiendo de una línea de atraque de 398 metros y un calado medio de 5 metros.
No obstante, el salto conceptual hacia una línea interinsular de alta capacidad plantea interrogantes operativos de calado. El borrador gubernamental elude concretar el tipo de buque idóneo, el régimen de frecuencias, la duración estimada de la travesía o las obras de adecuación portuaria necesarias, relegando la iniciativa a una posibilidad sujeta a estudios de viabilidad futuros sin calendario de ejecución.
La idea de conectar el sur grancanario con el tinerfeño no constituye una novedad absoluta en el debate sobre infraestructuras del Archipiélago. Ya en mayo de 2025, grandes operadores como Naviera Armas, ahora Baleària, pusieron sobre la mesa la viabilidad de explotar una ruta de alta velocidad entre ambos enclaves para absorber la demanda turística y de residentes. La inclusión ahora de esta infraestructura en los documentos oficiales de EMSICAN institucionaliza la propuesta, transformándola en un eje estratégico que obligará a redefinir el modelo de transporte en las próximas décadas si las administraciones deciden dotarlo de presupuesto y soporte legal.















