La Audiencia Provincial de Las Palmas se encamina a la celebración de vista oral contra cuatro hombres acusados de utilizar una supuesta asociación cannábica ubicada en los locales 23, 24 y 25 del Centro Comercial Cita, en pleno corazón turístico de San Bartolomé de Tirajana, para la distribución sistemática de estupefacientes a terceros. El Ministerio Fiscal ha formalizado su escrito de acusación, en el que solicita penas de prisión que suman varios años para los implicados por delitos contra la salud pública y asociación ilícita.
Las pesquisas policiales llevadas a cabo por la Policía Nacional permitieron documentar al menos una decena de transacciones de cannabis y resina de hachís realizadas entre enero de 2023 y noviembre de 2024 en el interior del establecimiento, operado bajo la fachada del club "Be Happy" y presidido por uno de los procesados de nacionalidad italiana. Las ventas individualizadas detectadas a distintos compradores oscilaron desde pequeñas cantidades de 1,4 gramos hasta porciones de casi diez gramos de sustancia estupefaciente.
El registro y el material intervenido
Ante la evidencia de las ventas continuadas, el Juzgado de Instrucción número 2 de San Bartolomé de Tirajana autorizó la entrada y registro en el local comercial a principios de 2025. En la intervención, los agentes se incautaron de más de un kilo de cannabis en distintas presentaciones, superando los 958 gramos de cogollos secos, cerca de 236 gramos de resina de hachís y más de 250 gramos de extractos y tinturas de cannabis distribuidos en botes con denominaciones comerciales como "Pineapple Fruz", "Cookies" o "Full Spectrum oil", además de diversos cigarros porros y 352 euros en efectivo fraccionado.
El valor total de la droga intervenida, sumando los alijos hallados en el establecimiento y las cantidades vendidas a los compradores durante la investigación, roza los 10.030 euros en el mercado ilícito. Con la conclusión de la instrucción, la causa se eleva ahora a la Audiencia Provincial para el enjuiciamiento de los cuatro operadores, a quienes se atribuye la coautoría de la red clandestina que operaba en el complejo comercial del sur insular.
















