El mercado turístico del sur de Gran Canaria afronta un cambio de escenario en su principal emisor internacional tras confirmarse que Booking.com ha recortado un 24 % su capacidad autorizada en las licencias ATOL del Reino Unido. Según los datos hechos públicos tras la última renovación de septiembre por la Civil Aviation Authority (CAA), la plataforma digital ha reducido su volumen desde los 1,11 millones hasta los 846.475 pasajeros autorizados, lo que supone una sustracción directa de 267.676 plazas de paquetes vacacionales con vuelo.
Este repliegue incide de manera directa en los enclaves turísticos más potentes de la comarca meridional de la isla, como San Bartolomé de Tirajana y Mogán, donde la comercialización online a través de grandes agencias intermediarias representa un canal crítico para la ocupación extrhotelera y negocio vacacional. La contracción aplicada por Booking.com contrasta con el comportamiento de otros grandes actores del sector británico que operan rutas con el archipiélago. Mientras Jet2holidays se consolida en la primera posición del Top 10 con 7,25 millones de pasajeros autorizados —tras un crecimiento del 2,9%—, TUI UK se mantiene segunda con 5,94 millones y LoveHolidays conserva sus 5,52 millones de plazas. Por su parte, easyJet Holidays protagoniza el mayor avance de la parte alta con un incremento del 11,4% hasta alcanzar los 3,85 millones de pasajeros, mientras que Expedia crece un 19% para superar el medio millón de plazas.
Este reajuste general evidencia que, mientras turoperadores tradicionales y aerolíneas integradas ganan tracción o blindan su operativa hacia destinos de sol y playa, las agencias de viajes online (OTA) experimentan movimientos más convulsos, obligando a los destinos turísticos a diversificar sus vías de comercialización. Para los municipios del sur grancanario, esta reducción del 24% en la licencia ATOL de Booking.com introduce un elemento de cautela de cara a la temporada de invierno, especialmente en un contexto donde la conectividad aérea británica ya mostraba ciertos ajustes en la capacidad de asientos ofertados hacia la isla.
No obstante, los destinos meridionales disponen de sólidos cortafuegos basados en la fidelidad del viajero. Con estancias medias que superan los seis días y medio —situándose en 6,61 días en Mogán y en 6,52 días en San Bartolomé de Tirajana— y unas previsiones de ocupación hotelera estables que se mantienen por encima de los umbrales del ejercicio anterior, el sector alojativo del sur confía en que la fortaleza de su planta hotelera de cuatro y cinco estrellas compense con creces los vaivenes en la distribución digital de los intermediarios británicos.
















