San Bartolomé de Tirajana opera hoy como uno de los mercados inmobiliarios más tensionados y caros del archipiélago canario. La localidad sureña registra un precio medio de venta de 4.719 euros por metro cuadrado, impulsado por un repunte interanual del 4% y una cartera activa que se limita a 261 anuncios en los portales especializados.
La presión sobre el mercado del alquiler supera cualquier precedente residencial en la zona. El coste medio del arrendamiento escala hasta los 23 euros por metro cuadrado, tras dispararse un 23% en su serie histórica y evidenciar una asfixia habitacional severa para los residentes locales.
El parque de viviendas municipal, auditado a través de los datos del Catastro, contabiliza un total de 16.929 inmuebles construidos. El pulso edificatorio del municipio encontró su cénit absoluto durante la década de los 2000 con 4.265 viviendas levantadas, un volumen que eclipsa los ciclos previos de los años 80 con 3.759 unidades y de los 90 con 3.480, dejando la actividad constructiva de los años 2020 en una cifra residual de apenas 66 residencias.
En el plano demográfico, el padrón oficial del Instituto Nacional de Estadística sitúa la población total en 48.892 habitantes. La estructura de edad responde a un perfil adulto y maduro, donde el segmento de 35 a 49 años concentra el 25% de los residentes, seguido de cerca por la franja de 50 a 64 años con el 24%, mientras que los jóvenes de 20 a 34 años representan el 18%, los mayores de 65 años el 17% y los menores de 20 años el 16%.
La radiografía nacional de la comarca exhibe un marcado carácter cosmopolita e internacional. Los ciudadanos de nacionalidad española constituyen el 74,2% de la población empadronada, mientras que los residentes procedentes de otros países europeos no españoles abarcan un sustancial 18%, completándose el tejido social con minorías asiáticas del 2,9%, americanas del 2,4% y africanas del 2,2%.
En materia de seguridad pública, las estadísticas oficiales del Ministerio del Interior reflejan un volumen total de 4.977 infracciones penales registradas en el partido judicial. La delincuencia convencional encabeza los incidentes acaparando el 45% de los casos, por delante de los hurtos que representan el 20%, los restantes delitos convencionales con el 21% y una cibercriminalidad que ya absorbe el 4% de la actividad delictiva en el municipio.
















