El balance oficial del sector de viviendas vacacionales en el archipiélago correspondiente a agosto de 2026 expone un escenario generalizado de contracción de la oferta y caída de ingresos que impacta de manera directa en los principales municipios del sur de Gran Canaria, con especial incidencia en San Bartolomé de Tirajana y Mogán. Los datos estadísticos difundidos reflejan descensos interanuales muy significativos en el volumen de alojamientos disponibles, plazas y facturación total.
En el conjunto insular de Gran Canaria, el número de viviendas vacacionales comercializadas en plataformas se sitúa en 8.488 unidades, lo que representa una fuerte caída interanual del -12,7%. Esta reducción de la planta disponible se traduce en un total de 33.696 plazas ofertadas, experimentando un retroceso del -14,0% respecto al ejercicio anterior. El impacto de esta contracción se concentra de forma preeminente en los enclaves turísticos del sur, donde San Bartolomé de Tirajana concentra el 34% de las plazas de la isla y Mogán acapara un 18%, configurando el núcleo neurálgico de la oferta alojativa extrahotelera.
La tasa de ocupación o vivienda reservada en Gran Canaria registra un valor del 92,37% en el octavo mes del año, anotando una variación negativa de -0,07 puntos porcentuales en la comparativa interanual. En cuanto a la política tarifaria, la tarifa media diaria (ADR) en el conjunto insular se sitúa en 133,82 euros, sufriendo un desplome del -9,4% con respecto a agosto del año anterior. Al desglosar este indicador por municipios, San Bartolomé de Tirajana anota una tarifa media diaria de 165,08 euros, mientras que Mogán desciende hasta los 136,32 euros por noche, evidenciando la presión a la baja en los precios del alquiler vacacional en la comarca meridional.
La combinación de una menor disponibilidad de plazas y un retroceso generalizado en las tarifas impacta de manera directa en la cifra de negocio global. Los ingresos totales generados por las viviendas vacacionales en Gran Canaria caen hasta los 18,85 millones de euros en agosto de 2026, lo que representa una variación interanual negativa del -7,3%. Este descenso en la recaudación del sector en la isla contrasta negativamente con la evolución de otros territorios competidores, reflejando las dificultades operativas y la pérdida de dinamismo comercial que atraviesan los arrendamientos turísticos en los municipios del sur insular.
















