El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha impulsado un expediente de contratación para la renovación integral de los parques infantiles municipales. La actuación técnica, gestionada por el área de Parques y Jardines, contempla el suministro, montaje y anclaje de nuevos elementos lúdicos, tales como columpios, toboganes y estructuras de juego, combinados con la ejecución de pavimentos de seguridad de césped artificial con base amortiguadora. Las intervenciones se distribuirán entre distintas áreas recreativas de la localidad sureña según las deficiencias detectadas por los servicios municipales.
El diseño y la distribución de estos espacios públicos se rigen por estrictos parámetros técnicos divididos en cuatro zonas principales de consideración. El Área de Juego delimita el espacio físico que ocupa la estructura y sus partes en contacto con el suelo. El Área Libre constituye la zona indispensable para que los usuarios utilicen el equipamiento sin obstáculos; su cálculo varía según el tipo de uso, requiriendo un radio de 1 metro alrededor en juegos donde el usuario permanece de pie o sentado, y un radio de 50 centímetros en aquellos donde el usuario cuelga. Por su parte, el Área de Caída engloba la superficie perimetral donde es probable que los menores puedan precipitarse durante el juego dinámico, mientras que el Área de Seguridad define el perímetro máximo envolvente sin obstáculos.
La compatibilidad espacial entre estas zonas establece criterios normativos estrictos sobre su solapamiento. El área de caída y el área de seguridad pueden compartir espacio de forma complementaria al estar diseñadas para la prevención de accidentes sin interferencia funcional. En contraste, el área libre y el área de juego no pueden solaparse bajo ningún concepto con otras zonas circundantes, debiendo permanecer completamente despejadas de obstáculos para garantizar la movilidad segura de los menores.
El pliego técnico justifica la no división del contrato en lotes al existir una vinculación funcional ineludible entre el suministro de los aparatos y la instalación de los pavimentos protectores. Ambas prestaciones exigen una homologación conjunta para cumplir estrictamente con la normativa europea en materia de alturas críticas de caída y absorción de impactos, lo que previene disfunciones técnicas y delimita de forma clara la responsabilidad de ejecución.
La adjudicación del contrato se tramitará mediante un procedimiento abierto ordinario, empleando de manera exclusiva el criterio de la oferta económica más ventajosa para valorar las propuestas presentadas. La fórmula matemática de proporcionalidad inversa seleccionada garantiza la concurrencia competitiva y evita distorsiones, estableciendo penalizaciones en caso de incumplir la correcta gestión medioambiental de los residuos generados durante las obras. El plazo total de ejecución fijado para completar la instalación de los equipamientos es de cuatro meses a partir de la formalización del contrato.
















