Las advertencias formuladas por las principales patronales de la industria de viajes del Reino Unido no han caído en saco roto en Gran Canaria. Esto se pone de manifiesto en la preocupación ante un incremento de costes que amenaza la competitividad del transporte aéreo a la isla por el consejero de Turismo de Gran Canaria, Carlos Álamo.
El proyecto presupuestario de 2027 de Reino Unido combina subidas vinculadas a la inflación en el Impuesto sobre el Transporte Aéreo de Pasajeros y la ampliación del Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono al queroseno importado, en un contexto donde el Reino Unido adquiere en el exterior el 75% del combustible que consumen sus aerolíneas.
Desde la perspectiva asociativa, los representantes del sector han cuantificado el impacto de estas medidas sobre la operativa de las compañías y el bolsillo de los consumidores. Tim Alderslade, director ejecutivo de Airlines UK —organización que agrupa a aerolíneas como easyJet, Ryanair, British Airways, Jet2 y TUI—, advirtió este noviembre que la política fiscal asesta un "golpe devastador" a los pasajeros aéreos en el peor momento posible, incrementando las tarifas en un mercado que ya soporta algunas de las tasas de salida más elevadas a nivel global.
Álamo, en la WTM 2026 de Londres, dijo este lunes que "estamos ante un escenario para el que debemos estar preparados con anticipación y trabajo, por eso estamos hoy aquí”, explicó. Mark Tanzer, director ejecutivo de la Asociación de Agencias de Viajes Británicas (ABTA), alertó que los gravámenes adicionales dificultan el desarrollo de nuevas rutas comerciales. Por su parte, Julia Lo Bue-Said, fundadora del Grupo de Viajes Emisores del Reino Unido, subrayó que en su país se ha desaprovechado la oportunidad de aliviar la presión sobre los presupuestos familiares, advirtiendo que los nuevos costes encarecerán de forma directa las vacaciones de las familias.
Desde UKinbound, su director ejecutivo, Joss Croft, insistió en que el incremento del impuesto de pasajeros encarece los flujos hacia y desde Gran Bretaña precisamente cuando los destinos competidores intensifican sus estrategias de captación.
A este escenario impositivo se suman las previsiones de aerolíneas de bajo coste como Ryanair, que ha alertado de que el precio del queroseno se mantendrá elevado durante todo dos mil veintisiete debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. Ante una subida estimada de su factura de combustible en dos mil millones de euros —equivalentes a unos 2.000 millones de euros— de cara a marzo de 2028 y una caída del beneficio neto del 15% en el primer semestre de 2027, la aerolínea irlandesa prevé aumentos materiales en las tarifas de corto radio y una revisión de sus costes operativos, incluyendo el uso de inteligencia artificial y posibles congelaciones salariales.
"Para los intereses económicos y hoteleros del sur de Gran Canaria, altamente dependientes del flujo de viajeros británicos, este encarecimiento acumulado en los billetes de avión y en los costes operativos del sector aéreo exige una estricta monitorización de la elasticidad de la demanda y de la capacidad de asiento programada para proteger la rentabilidad de los establecimientos turísticos", dijo Álamo. El consejero de Turismo de Gran Canaria reconoció que los indicadores, pese al ajuste de las plazas, "apuntan a una moderación del crecimiento turístico e insistió en que esta evolución no debe interpretarse como un motivo de alarma".
“Pese a que los datos de llegadas y facturación siguen creciendo en torno al 5% respecto al año pasado, a nadie se le escapa que los indicadores apuntan a una moderación del crecimiento turístico después de varios años de incrementos. No es un mensaje de alarma; al contrario", concluyó.

















