La decisión estratégica del gigante estadounidense del capital riesgo Blackstone de suspender sine die el salto al parque bursátil de Hotel Investment Partners (HIP) trasciende los despachos financieros de Nueva York y Madrid para impactar de lleno en la valoración del suelo turístico del sur de Gran Canaria. La plataforma, que gestiona una cartera alojativa valorada en aproximadamente 6.000 millones de euros distribuida en 61 establecimientos y cerca de 20.000 habitaciones, tenía previsto debutar entre los meses de octubre y noviembre de 2026. Sin embargo, el endurecimiento de la coyuntura macroeconómica ha forzado a posponer la operación, como mínimo, hasta el primer trimestre de 2027.
El aplazamiento responde a una combinación de factores internacionales que han mermado el apetito de los inversores institucionales por las ofertas públicas de venta. Las entidades bancarias encargadas de estructurar la colocación han aconsejado frenar el proceso ante el encarecimiento de la financiación derivado del ajuste monetario del Banco Central Europeo —cuyo tipo de interés de referencia se sitúa en el 2,25% tras el incremento decretado en septiembre—, la volatilidad geopolítica en el estrecho de Ormuz con su consecuente presión sobre los precios del crudo, y la competencia ejercida por los activos de deuda pública, como las letras del Tesoro a 12 meses, que superan el 3% de rendimiento.
Esta paralización incide con fuerza en la comarca meridional de Gran Canaria, donde HIP se posiciona como uno de los principales tenedores de planta alojativa tras la absorción de la antigua socimi Hispania en 2018 por 2.000 millones de euros y la posterior inyección de más de 750 millones de euros en reformas y reposicionamiento de activos. Complejos estratégicos situados en los núcleos de Maspalomas y Playa del Inglés y forman el núcleo duro de esta plataforma en el archipiélago, operando bajo contratos de gestión con grandes marcas internacionales de primer nivel.
Para los operadores e inversores del sector en el sur insular, la congelación del debut bursátil —que iba a situar a HIP al nivel de cotizadas como Merlin Properties o Colonial— interrumpe la fijación de un precio de referencia claro para los activos turísticos de primera línea de costa. La decisión del fondo que lidera Alejandro Hernández-Puértolas como consejero delegado mantiene en suspenso la capacidad de rotación de activos y refinananciación de deuda a gran escala en el destino, a la espera de que el mercado de capitales abra una ventana de estabilidad en 2027.


















