El tablero financiero del sur de Gran Canaria se prepara para una sacudida sin precedentes. Hotel Investment Partners (HIP), el brazo hotelero del gigante estadounidense Blackstone, también dueño de Holiday World en Maspalomas, ha activado la maquinaria legal para su inminente desembarco en el parqué. Bajo la atenta mirada de los mercados internacionales, la compañía ha iniciado su transformación de Sociedad Limitada (SL) a Sociedad Anónima (SA), un movimiento técnico que funciona como la cuenta atrás definitiva para su salida a bolsa en 2026.
Para el ahorrador local del sur de la isla, esta operación no es solo un titular económico; es una oportunidad histórica. Por primera vez, los residentes y pequeños inversores de San Bartolomé de Tirajana y Mogán podrían adquirir acciones de los mismos complejos que definen su paisaje cotidiano, como el Barceló Margaritas o los antiguos activos de la cadena IFA que gestiona Lopesan. La operación, coordinada por los colosos Citi y Morgan Stanley, busca capitalizar el éxito de un modelo que ha profesionalizado la gestión hotelera en las islas tras una inversión de más de 600 millones de euros.
La estrategia del dual track: Dos caminos para un mismo fin
La dirección de HIP, encabezada por Alejandro Hernández-Puértolas, mantiene abierta la estrategia del dual track. Esto significa que, mientras se pulen los detalles de la Oferta Pública de Venta (OPV), Blackstone no descarta una venta directa al mejor postor si la oferta es lo suficientemente tentadora. En este escenario, el fondo soberano de Singapur (GIC), que ya ostenta un 35% del capital, emerge como el candidato natural para tomar el control total, consolidando así el interés asiático por el motor económico canario.
El impacto de esta desinversión será profundo. Si se concreta la salida a bolsa, HIP —valorada en unos 6.500 millones de euros— se convertiría en uno de los grandes actores de la bolsa española, llevando el nombre de los destinos turísticos canarios a los terminales de Bloomberg de todo el mundo. Tras el éxito de Cirsa (propietaria de Holiday World Maspalomas), Blackstone busca repetir la jugada, demostrando que el sur de Gran Canaria sigue siendo la joya de la corona de su cartera europea.
Un cambio de ciclo para el turismo insular
Lo que hace este movimiento "demoledor" es la señal que envía al sector: la era de los hoteles familiares está dando paso definitivo a la era de la gestión de activos institucionales de alto rendimiento. Con 22.000 habitaciones distribuidas por el sur de Europa, pero con un peso específico del 45% en Canarias, HIP ha demostrado que el reposicionamiento de activos obsoletos es la vía más rentable para el futuro del turismo.
Para el Gobierno de Canarias y las administraciones locales, la transformación de HIP en SA y su posterior cotización supone un desafío de transparencia y responsabilidad. El sur de Gran Canaria deja de ser solo un destino vacacional para convertirse en un activo financiero líquido, donde cada decisión sobre sostenibilidad, empleo o infraestructuras en Playa del Inglés tendrá un reflejo inmediato en el valor de la acción en la Bolsa de Madrid.














