Gran Canaria se ha convertido en 2025 en un motor económico y financiero de primer nivel, donde el turismo no solo genera gasto, sino un flujo constante de capital que beneficia a fondos de inversión, bancos, proveedores y sectores estratégicos de la isla.
Según datos del gobierno insular y del ISTAC, el tercer trimestre dejó ingresos turísticos por 1.389 millones de euros, el segundo mejor registro de la serie histórica, reflejando cómo cada turista no solo consume, sino que inyecta dinero directamente en la economía y en el circuito financiero local.
Si extrapolamos estos ingresos a todo el año, considerando que el verano concentra aproximadamente el 40% del gasto anual, Gran Canaria mueve un estimado de 3.472 millones de euros, lo que equivale a 9,5 millones de euros diarios, 396.000 euros por hora, 6.600 euros por minuto y 110 euros por segundo.
Este flujo no es solo gasto turístico: es capital circulante que se distribuye entre inversión privada, fondos de liquidez, infraestructura turística y servicios financieros, garantizando que la isla opere como un ecosistema económico estable durante todo el año.
Durante el tercer trimestre, que comprende julio, agosto y septiembre, se registraron 1.056.623 turistas, un 7,29% más que en 2024, y 8.296.876 pernoctaciones, un 8,9% más que el año anterior. El gasto medio por persona y día alcanzó 182,32 euros, mientras que el gasto total del trimestre creció un 17,73% respecto a 2024.
Para obtener una media anual realista, se aplica un factor de corrección, dado que estos meses concentran la mayor parte de la actividad turística, lo que deja una media diaria de 9,5 millones de euros circulando por la economía y el sector financiero durante todo el año.
El dinero que generan los turistas trasciende el consumo inmediato. Gran parte fluye a través de bancos, operadores de pago, proveedores y fondos de inversión, convirtiendo al turismo en un sector clave para la economía financiera de la isla.
Los mercados minoritarios —aquellos fuera de alemanes, británicos, nórdicos y nacionales— aportaron 380 millones de euros, con un crecimiento del 23,48% respecto a 2024, demostrando cómo la diversificación de clientes atrae capital adicional y optimiza el retorno financiero para los fondos presentes en la isla.
El reparto por nacionalidades muestra la relevancia estratégica para la inversión: el mercado británico generó 401 millones de euros, seguido del alemán con 232 millones, Países Bajos con 146 millones y el turismo nacional con 140 millones.
El turista de Países Bajos creció 29,69%, los británicos 17,66%, los nacionales 14,17% y los alemanes 11,34%, lo que garantiza que los fondos e inversores no dependan de un solo mercado, reduciendo riesgos y maximizando la rentabilidad.
Las 8,3 millones de pernoctaciones registradas en verano y el gasto medio diario de 182,32 euros por turista generan un flujo constante de liquidez, que alimenta capital circulante, inversiones en infraestructuras turísticas y operaciones de fondos locales e internacionales. Cada segundo, los 110 euros generados por el turismo se integran en un sistema financiero real, reforzando empleos, servicios y retorno económico.
En Gran Canaria, el turismo ya no puede verse únicamente como gasto: es un flujo de capital que mueve fondos, bancos y proveedores, creando un ecosistema financiero sólido y rentable. Cada segundo que pasa, 110 euros circulan dentro de la economía insular, generando empleo, inversión y estabilidad financiera, consolidando a la isla como un hub estratégico para turismo y fondos de inversión a nivel internacional.















